<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-22571533</atom:id><lastBuildDate>Thu, 12 Nov 2009 00:09:35 +0000</lastBuildDate><title>Chico Verde</title><description></description><link>http://chicoverde.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (chicoverde)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>77</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-48317597949756187</guid><pubDate>Fri, 31 Jul 2009 02:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-30T23:59:32.191-03:00</atom:updated><title>Tocayos</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; -No te pongas a maquinar. Vos ya sabés cómo son estas cosas, hoy está en todos lados pero en un mes y pico o dos la gente ya se olvidó.&lt;br /&gt;-Ya pasó varias veces, Clara. Va a volver a pasar de nuevo, lo sabés.&lt;br /&gt;-Tenés que tomártelo con un poco de humor, es obvio que los chicos de la ofi no te lo hacen para forrearte. Reconocé que es gracioso - Fabián le clavó una mirada asesina dejando a las claras que no le parecía nada &lt;span style="font-style: italic;"&gt;gracioso&lt;/span&gt; -. Además, ¿vos te pensás que en cinco años la gente se va a acordar de que Fabián Gianolla se comió un travesti? Yo tuve un compañero de colegio que se llamaba Eric Estrada, como el de Chips, el de las pastillas para adelgazar.&lt;br /&gt;De dos meses Clara había subido a 5 años, se pisaba sola.&lt;br /&gt;-Reduce Fat Fast.&lt;br /&gt;-Sí, ésas. El pibe la pasó mal de segundo a tercero, pero para el viaje de egresados no se acordaba nadie.&lt;br /&gt;-Sí, Clara, me contaste veinte veces esa anécdota, pero te recuerdo que según la misma historia a Eric lo dejaron de cargar por la propaganda cuando se enteraron de que había debutado con la profesora de geografía.&lt;br /&gt;-Bueno, pero se van a olvidar igual... Escuchame, no te podés cambiar el nombre, siempre fuimos una familia muy orgullosa. Si papá viviese...&lt;br /&gt;-Mirá, primero fue el mariposón que se quería levantar a Franchella, con eso tuve completito todo el primario... Después la pelotudez esa del desafío de la blancura y el "no-te-te-ne-mos-mie-do". La mierda esa de canal 2 decí que no la veía nadie. Ahora que pensaba que todo había terminado, que a fin la carrarera del energúmeno ese había muerto, ¡el hijo de puta da un manotazo de ahogado comiéndole la boca al puto aquel en el programa de Tinelli! - golpeó la mesa.&lt;br /&gt;Terminado el ofuscado discurso, Fabián Gianolla, el contador de veinticinco años, se acomodó en la silla e intentó serenarse. Clara Gianolla, su hermana cinco años mayor, intentó continuar consolándolo, pero él ya no la escuchaba. Estaba concentrado en el movimiento que comenzaba a ordenar en su mente las piezas de un macabro plan que quizás desde hacía algún tiempo se venían acumulando, pero que repentinamente se proponían encastrar formando una figura seductora, admisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El reloj de la recepción marcaba las neuve y diez de la mañana en las oficinas de la emprendedora productora argentina. Era la hora del maquillaje en todos los estudios televisivos del país. Había pasado un mes desde el polémico beso entre el comediante y el transformista. Se especulaba con la reaparición de ese sketch dadas las bajas mediciones de Junio en general. Fabián Gianolla se encontraba en el camarín. El actor cómico practicaba sentado frente al espejo  las líneas de su pronta aparición en el programa nocturno que se grabaría esa mañana, al tiempo que su maquillador ensayaba los distintos tonos de pintura. En medio de la repetición de su nueva muletilla se detuvo y le dijo al reflejo de su maquillador:&lt;br /&gt;-Che, pero ¿qué estás haciendo? Esta base no es -hubo un pequeño silencio- sos nuevo, ¿no?&lt;br /&gt;-Uy, sí, disculpame. Ahí te lo arreglo desde el cuello.&lt;br /&gt;-Todo bien, igual falta para grabar. ¿Cómo te llamás?&lt;br /&gt;-Fabián. - contestó suscinto el maquillador mientras guardaba un plumín y buscaba otra cosa en su bolso.&lt;br /&gt;-Ah, tocayo... - dijo el actor, mientras se distraía con un centelleo metálico en el espejo, cerca del comienzo de su máscara facial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-family:georgia;font-size:78%;"  &gt;30-07-09&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-48317597949756187?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2009/07/tocayos.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-1289692275863981609</guid><pubDate>Tue, 21 Jul 2009 19:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-21T16:27:24.364-03:00</atom:updated><title>Cecilia Luccisano, trabajo póstumo de Leonardo</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La obra de arte más realista de la vida misma tenía veintiocho años y vivía a sesenta y siete kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca. Miguel Rosa lo supo doce días antes que el resto del mundo. Fue al norte lo mismo que podría haber viajado para el sur y pasó por Catamarca por razones tan azarosas como las que podrían haberlo llevado a cualquier provincia; siempre que fuera esta del norte claro, ya que allí, se ha dicho, había fijado rumbo determinado por influencias inciertas o acaso abusando del más caprichoso de los libres albedríos. Cecilia Luccisano nació el quince de Junio de 1974 adentro de la casa frente a la que el Peugeot 504 de Miguel estaba a punto de detenerse, y hacía treinta y seis minutos había regado las azucenas que el visitante piso sin darse cuenta cuando descendió del coche. Barría el camino de piedra que entraba hasta su casa aunque la calle fuera de tierra y el viento la empujara en un soplido tenue e igualado. Miguel Rosa dijo "buenos días" y se sacó los anteojos de sol, movimiento que alcanzó para empujar definitivamente la gota de sudor que vacilaba en su entrecejo cejijunto y que pasó a escasos centímetros de su ojo derecho, el cual se cerró a la par de su análogo, para que una mano derecha o izquierda limpie la cara a la vez que escuchaba "buenos días" en un dulce timbre de voz. La miró. La mujer había dejado de barrer y lo miraba. Asombrado por su belleza le preguntó dónde podía encontrar una estación de servicio, quizás no muy claramente, porque la mujer estiró el cuello sin responder nada. Repitió. Ella contestó que no sabía y cuando calló él sintió en su cara un color levemente familiar. Escrutó su rostro mientras la otra mantenía la mirada semiatenta. Preguntó lentamente si por casualidad tenía algo de gasoil. Sin saber porqué aclaró "o diesel". Ella pareció sonreir y le dijo que no, pero que un hombre a dos cuadras tenía un rastrojero y que podía pedirle. Sin que él dijera nada le indicó como ir. Cuando termino de hablar el otro cayó en la cuenta de la idiotez que lo había poseído y, repuesto, le dijo que gracias y caminó al auto. Se dijo que no se había enamorado de una extraña. Subió al auto. Justo antes de darle arranque se acordó de que se había quedado sin gasoil. Bajó del auto y caminó como le habían indicado. Exactamente a mitad de camino se produjo la sinapsis que esperaba e inmediatamente volvió para atrás. Cecilia Luccisano tenía un rosario entre las manos y Miguel Rosa en la cabeza un plan. Entró sin golpear y la vio arrodillada con un cuerpo de pera frente a un colorido altar adornado con la figura de un santo anónimo (para él). Golpeo la puerta abierta de par en par y cuando la mujer se dio vuelta habló tan rápido que ella se asustó, entendió poco y pensó que la habían insultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco días después llegaban a Buenos Aires y Miguel había despejado buena parte de sus dudas. Ella no recordaba haber visto el cuadro. Nunca nadie se lo había dicho. En el interior de Catamarca se come mayormente dulce casero. El apellido era italiano pero el parecido venía de su abuela materna que era Jiménez. Ella durmió en su cama unas poquitísimas horas mientras él estuvo toda la noche en el sillón llamando por teléfono. A las dos de la tarde estaban en un departamento de Belgrano. Una mujer delgada y que sudaba nicotina la maquilló y le hicieron poner unas telas grisas mientras Miguel hablaba con una joven de anteojos gruesos. La hicieron posar. Unos cuantos flashes, media sonrisa y llegaron los sánguches de miga. Sacaron más fotos y terminó. Comieron. Ocho días después la página cuarenta y nueve de una revista de cinco mil ejemplares titulaba "La Mona Lisa argentina" . La nota, de cuatro columnas cortas, empezaba in media res y a la manera estereotipada de los artículos de interés general:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;    La Mona Lisa argentina tiene veintiocho años y vive a sesenta y siete kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca.     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las fotos eran bastante malas y era difícil asociarlas al pincel de Da Vinci, pero el rostro era lo suficientemente convincente como para dejar pasar las desavenencias técnicas de montaje y composición. Cobraron quinientos pesos y algunos lectores mandaron simpáticas misivas a la casilla de mail de la publicación. Se arregló otra sesión de fotos más producida a la que asistirían incluso cámaras de televisión. Era para la revista del gran diario argentino y su canal asociado. Esta vez las hojas fueron catorce y quince, y el titulo era "Como de la mano de Leonardo". El artículo empezaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;    La obra maestra de Leonardo tiene veintiocho años y vive a sesenta y siete kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca.     &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes el noticiero del canal asociado a la revista del gran diario argentino rellenó cuatro minutos de aire con el backstage de la sesión fotográfica e imágenes del artículo, todo acompañado por una voz en off que explicaba el evidente y singular fenómeno. Una agencia de noticias internacional vendió la nota a algunas señales extranjeras y el asombro fue global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las tres de la madrugada del día veinte sonó el teléfono de Miguel, que dormía. La mujer vaciló algunos segundos pero finalmente atendió y, aunque al principio escuchó algo sorprendida a la voz del otro lado del teléfono,  estuvo hablando por media hora. Cuando Miguel despertó no vio ni a la Mona Lisa ni al bolso de lona en donde tenía toda su ropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Tapas de revista, reportajes, eventos. Desde su primera visita al Louvre hasta su participación en los premios MTV, todo lo vio. Sabía que el filántropo del arte Constantino Malvón, multimillonario y con buen gusto para qué negarlo, la había invitado a vivir en su quinta de Pilar. Sabía que tenía un affaire con un alto empresario italiano que había estado relacionado alguna vez con la mafia napolitana. Sabía de la preocupación de sus seguidores por el constante asedio a su vida privada por parte de los papparazzis que, paradójicamente, no paraban de reproducirse gracias al fervor de los fans por su idol. El paso de su departamento a estrella mundial fue lo suficientemente rápido como para que él ni siquiera llegara a cobrar la plata de la segunda sesión de fotos. Sus manos que habían lucido hasta hacía poco sin vergüenza bijouterie de plástico hoy estaban cubiertas por oro y diamantina. Miguel no sentía rencor pero no podía dejar de repasar en su cabeza negocios perdidos: el precio de cenas con la Gioconda, desfiles en donde participara la Gioconda, yogur laxante de la Gioconda, infinitas posibilidades de vender a la Gioconda. En la cima de su delirio empresarial hasta llegaba a preguntarse desesperanzadamente ¿cuánto podría pagar alguien por cogerse a la Gioconda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los historiadores trazaban linajes absurdos y reproducían árboles genealógicos inventados. Todos ellos estaban en desacuerdo y debatían infinitamente sobre el origen de la sangre de las retratadas. Vio un documental por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;History Channel&lt;/span&gt;, el presentador señalaba lo misterioso de la falta de evidencia histórica que enlazara a una mujer con la otra. Un pensador sostenía en otro canal que, en todo caso, lo verdaderamente alarmante consistía en que el universo había dado una prueba inequívoca de su pobreza de elementos; que como mucho había que darle seiscientos años a la historia universal para que necesitara acudir a las mismas fórmulas o a que sus vanas combinatorias produzcan resultados idénticos. "Lo que sucede es que si la naturaleza cometió el pisotón cósmico de repetir una mujer -al menos es la única de la que se tiene testimonio- entonces quiere decir que el Cosmos no es tan inabarcable como se tiende a pensar." La presentadora asentía con una sonrisa enorme. A él esa finitud le pareció algo terrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía tratarse de una falacia, otros argumentaban. Lo realmente seguro era que ella es idéntica al cuadro, pero no conocimos a Lisa di Giocondo. Quizás atribuimos más maestría de la que hubo y el retrato de Leonardo no es tan fiel a su retratada. Aún así es perturbador que la tela este ahí, desde hace casi seis siglos, esperando su verdadero modelo. Alguien del panel hizo una pregunta pelotuda y quedo inconclusa hasta la vuelta del corte. Él cambió a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;TyC&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente el pico máximo de su fama mundial tuvo lugar cuando a la salida de un evento de alfombra roja un periodista británico le preguntó qué sentía al verse en el cuadro. Mona Lisa, que ya había aprendido un dignísimo inglés contestó grácilmente: "No creo que me parezca demasiado". Ese gesto, que fue tomado por el mundo entero como un acto de modestia sublime y desprendió una sonrisa acaramelada de cada televidente, la puso muy por encima de la princesa de Holanda y de varias actrices, incluso de aquellas que habían adoptado nenes africanos en el último año. Él no percibió ninguna deferencia, pero esa fue una de las últimas veces que la vio. Aunque continuaba siendo una celebrity, él se cansó (como algunos) y empezó a evitarla con el control remoto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Cinco años después, cuando ya algunos críticos comenzaban a atribuirle rasgos barrocos e incluso manieristas, Mona Lisa cayó enferma y, unos meses más tarde, murió de cáncer. Los funerales duraron varios días, el cuerpo fue embalsamado y aún se decide dónde exponerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de su deceso Miguel Rosa salió a la oficina sin mirar el matutino. Cruzaba la segunda cuadra de las nueve que lo separaban de su trabajo y en un puesto de diarios vio la noticia. Leyó atento pero con gesto despreocupado la portada del ejemplar atado y apoyado en la cima de la columna de diarios. Rozaba suavemente las monedas en su bolsillo y repasaba detalles impertinentes cuando la chica que atendía el kiosco de diarios con expresión extraviada le preguntó:&lt;br /&gt;-Disculpame ¿vos sos el de la tele?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0); font-family: georgia;font-size:78%;" &gt;20-09-07&lt;br /&gt;Texto leído en medias y sombreros  #2&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-1289692275863981609?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2009/07/cecilia-luccisano-trabajo-postumo-de.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-8865509626877022574</guid><pubDate>Wed, 27 May 2009 17:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-29T03:02:07.506-03:00</atom:updated><title>Llamados</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Necesito que me digas la verdad. No me sirve que te apegues a lo que te hacen decir. Necesito que me hables vos, que te olvides del colchón corporativo al que te dejas caer cada vez que te pregunto algo. ¡Contestame vos!&lt;br /&gt;El hombre canoso y arrugado se tranquilizo y bajó la cabeza un segundo para largar un resoplido fuera del tubo. Del otro lado escuchó el sorbido de un moco hacia dentro de una nariz delgada y pequeña. Se extralimitó.&lt;br /&gt;-Disculpame, no tenés la culpa.&lt;br /&gt;-No, disculpame vos, -habló la mujer tratando de disimular la tensión de su laringe constreñida por el llanto que luchaba por ahogar.- Disculpame, te estuve tratando muy fríamente -ya no pudo evitarlo. Lloró.&lt;br /&gt;-Está bien, te perdono, no te preocupes.. Relajate ¿dale? Que te van a ver así y van a hacerte cortar la llamada.&lt;br /&gt;Escuchó un espasmo y más moqueos, la señorita dijo que esperara, que buscaba un pañuelo. Corrió automáticamente el teléfono de la boca. El tubo parecía una sanguijuela bicéfala succionando su oreja y su cuello. Miro el reloj. Cinco y cuarto. Faltaba para la hora de llegada. Escuchó la vibración de las fosas nasales de su alocutaria luchando por sacar de su interior la huella pegajosa de su angustia. Aquí y en otros lados la gripe y la tristeza son cómplices de un grave doble delito semiológico: el parecido de sus manifestaciones ha conducido a las especies a, no sólo considerar al resfrío como un estado desafortunado sino, ya más dolosamente, a aceptar sin reparos que la tristeza es una enfermedad. En términos fisiológicos, asimilamos que una de las funciones del sistema respiratorio es dar pena. La mujer con la que hablaba por teléfono desde hacía unos minutos utilizaba la profesión apelativa de sus secreciones nasales o quizás su organismo sólo consideraba a la culpa como un ataque bacteriológico más.&lt;br /&gt;-¿Estás mejor?&lt;br /&gt;-Sí, dale, sigamos.&lt;br /&gt;-Escuchame bien porque es muy importante. Necesito que te concentres en lo que te voy a pedir. Tenés que seguir todas mis instrucciones. ¿Ok? – un tímido “sí” asediado por corrientes de aire nervioso le llegó al oído. Finalmente había conseguido atención pero los llantos eran más molestos de lo que hubiera preferido. No era el mejor escenario posible pero era lo que había.&lt;br /&gt;“Está bien. Concentrate en no llorar, pero escuchame, escuchame atenta. Voy a contarte cosas, pero primero necesito que hagas algo… ¿Me escuchás?&lt;br /&gt;-Sí, sí. Decime. –se le escuchó entre un espasmo.&lt;br /&gt;-Necesito que marques estos números. ¿Ok?. Cinco… Cuatro… Nueve… Uno… Tres… -entre cada instrucción sonaban los números de la otra, que debía presionar en el teclado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un nene de dos años con el mentón reposado sobre el hombro de su madre lo escrutaba en silencio. Se llevó un dedo a la boca y le sonrío. La sonrisa le hizo recobrar la conciencia de habitar un cuerpo. Miró a los lados: esta vez despertó en un colectivo, acostado sobre la ventanilla de un asiento individual. Era de noche, sí, pero comprendía que se trataba de una casualidad. El nene sonreía intrigado y lo desafiaba con la mirada, exigiéndole una mueca o que devuelva la sonrisa. Miró por la ventanilla una avenida. Rivadavia. Un cartel, pestañeó. Primera Junta . En las esquinas hombres limpiaban las rejillas de hojas y basura mientras algunos vehículos esperaban el cambio del semáforo. Bastante gente, se dijo. En efecto, las puertas de los cafés parecían estar a punto de abrirse tanto para los que quisieran salir como para los que desearan entrar.&lt;br /&gt;La madre del chico se levantó del asiento, el chico la siguió con la cooperación que sólo conocen los objetos, aún con la mirada clavada en él, que se la devolvía ahora como encantado. Sonó el timbre. El nene estiró la mano hacia su frente y emitió un sonido nasal rompiendo el intercambio de miradas. Se echó el pelo hacia adelante y sintió calor en el pecho. Al llevarse una mano al dolor notó que estaba sangrando. Nervioso, se apuró para bajar a los saltos antes de que el transporte arrancara. Respiró un segundo en la acera mientras se sostenía la herida.&lt;br /&gt;-No me curaron, la concha de su hermana... – susurró.&lt;br /&gt;Revisó los bolsillos de la campera de cuero que llevaba puesta. Documentos falsificados, una billetera con papeles, un dispositivo con los números en su orden primigenio, una aguja, una jeringa, un gorro de material sintético, ningún reactivo. Tampoco alimento. Confirmó lo que temía, era por tiempo esta vez. Apretó los dientes. Se dijo que ya lo había hecho antes. Podría de nuevo.&lt;br /&gt;Se quedó duro unos segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Before you sleep into unconsciousness&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;I’d like to have another kiss...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La canción salía de su campera. ¿En que bolsillo había guardado de nuevo el aparato?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Another flashing--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apretó un botón. Cambio la voz.&lt;br /&gt;-En el fondo de la billetera,  adelante del dinero. –dijo alguien secamente que se esfumó sin contar con su sorpresa.&lt;br /&gt;Guardó el aparato en el bolsillo de su pecho, del lado derecho, quizás queriendo protegerse. Agarró la billetera y buscó donde le dijeron. Sacó dos cuadraditos de papel doblado. Abrió el primero. El pulso de su cuello se aceleró y sintió una puntada cerca del lugar de la herida, testimonio de que la lesión que le causaron había complicado un nervio. En sus manos tenía una foto de espaldas del bebé del colectivo, sin dudas: misma ropa, misma postura, aunque desde el ángulo inverso. Ángulo que bastaba para dejar ver el rostro de la madre que lo cargaba. La madre que tocó el timbre y él ahora intentaba adivinar si se había ido para el este o para el oeste, si sería informante o víctima.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Lo inusitado de los mundos posibles es que uno difiere del otro en menos de lo que  estaríamos tentados a suponer. No es que descrea que un ente  pudo alguna vez imaginarlos todos y configurar una geografía de lo posible mucho más amplia de lo que me vi forzado a recorrer. Mucho menos tengo evidencia. No, sería incorrecto pensar así. Evidentemente hay más de lo que percibí, hay mucho más. Pensar en la mediocridad del creador de un multiverso semejante sería quitarle crédito a un trabajo que es imposible para mí o para cualquier hombre. Lo que le censuro a ese ser hipotético es el orden. El orden tedioso que hace miserable nuestro recorrido. Me explico: como ya te dije la contingencia no es extensiva, pero sí incuestionablemente intensiva. Esto no quiere decir que todos los sucesos de un mundo, éste por caso, pueden no haber sido (como indicaría una tesis radical y errónea y sobretodo radicalmente errónea) No, lo que quiere decir es que, aquellos que podrían no haber sido, podrían no haber sido de infinitas formas. El detalle de estas infinitas formas es ridículo, no te quepa la menor duda que ridículo es el componente favorito de quien haya urdido este sistema. Estuve en mundos que se diferenciaban sólo por el color de una baldosa… No. No exagero. Estás cayendo en la falacia que me refugió por mucho tiempo en la ignorancia. Te explico. El hecho de que se trate de mundos posibles no los convierte inmediatamente en mundos completos. Esos mundos no existen más allá de mi percepción. Mejor dicho, de la percepción que me permitieron. Por eso te digo que no es extensivamente contingente, existen cosas que necesariamente no son, que no podrían ser: aquellas que yo no percibí jamás. Así también existen entidades necesarias. Fatalmente: yo.&lt;br /&gt;“Como te decía, este punto no es el que me irrita. No me parece escandalosamente inapropiado tal nivel de detalle. Lo que me aterra y me desespera es que quien haya dispuesto mi travesía me haya condenado a visitar todos esos mundos jerárquicamente. De uno a otro, por la mínima diferencia. Exacto. El color de una baldosa. El número de un boleto. La duración de una vocal. Como imaginarás recorrí infinitos mundos para llegar a este teléfono. De hecho esta no es la primera vez que hablamos. Pero no soy un esclavo absoluto de la voluntad de los detalles. De hecho esta combinación de acciones es la primera que me permite llegar hasta este punto. Y si no me equivoco va a ser la última.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comunicados posteriores le dieron la pista para encontrar el reactivo entre la basura de un puesto del parque. Tenía la jeringa cargada, con la aguja puesta pero tapada por el cartucho protector. Llevaba la gorra puesta y avanzaba por el método habitual: olfateando rápido, nervioso, dejando que la adrenalina le dijera a donde ir. No le quedaba mucho tiempo. Aunque ya estaba seguro de poder descartar la posibilidad de cuerpos extraños y hostilidades infundadas los nervios no desaparecían. Era mejor. Aunque en realidad esta parecía ser una misión sin demasiadas complicaciones… el lugar era el más parecido al original en años, y si la madre era la víctima, a menos que derrumbara todo lo asumido, no había posibilidad de fallo. Ya tenía los materiales (la  jeringa cargada con el reactivo) y el número (45431002, imposible olvidarlo). Sólo tenía que concentrarse en la persecución. Dobló en una esquina impredecible, empujando a un caminante incauto. El hombre le gritó y él no llegó a darse vuelta cuando la vio entrando a un edificio. Victima o informante, alzando a su sucesor, en la vereda de enfrente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No te preocupes, ya estamos terminando. Las órdenes no me llegaron todavía porque me adelanté, pero tengo todo listo. No sé si hay otros, pero te aseguro que si los hay yo soy el mejor competidor. Lo sé porque nunca violé las reglas. Solamente aprendí a utilizarlas. Escapar como una rata, ir hacia el objetivo en línea recta, desesperadamente… no se puede sobrevivir mucho tiempo así. Al principio las misiones parecen absurdas, pero te aseguro que hay un tablero. Lo que pasa es que el ser que lo diseñó es perfecto e irracional, tenés que excusarlo. A lo largo de la travesía me pregunté muchas cosas. Al principio eran cuestiones que aún hoy no puedo dejar de juzgar comprensibles, yo era un hombre. “¿Seré yo solo?”, me preguntaba. “Si es así, ¿por qué me tocó a mí?”. Pasé bastante tiempo con esa duda inicial que hace tiempo perdió importancia, pero a diferencia de otras que he conseguido contestarme (con verdades o falsedades) todavía la recuerdo. Luego quise saber si yo existía en cada mundo y me reemplazaba a mí mismo cada vez que cambiaba, anecdótico sin dudas, pero supe que no era así. Francamente tarde muchísimo en darme cuenta de lo obvio, yo de hecho  existía sucesivamente en cada mundo, no era necesario reemplazarme. El problema es que por mucho tiempo consideré que me correspondía un punto de partida. Voy a serte sincero porque confío en que te va a servir: por mucho tiempo pretendí que había olvidado mi origen, pero siempre supe que no existía tal cosa. Ese engaño fue inútil y no me ayudó en nada. Aunque probablemente en ese momento empecé a dominar las reglas del juego y gracias a eso llegué a la pregunta que me obsesiona ahora: “¿Por qué carajo soy tan bueno en esto?”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras la cría llora y patalea en el suelo junto a unas bolsas de consorcio llenas de artículos de limpieza, se activa el instinto operativo de nuestro enviado. La sostiene del cuello con fuerza no letal y saca la jeringa de antemano preparada del bolsillo grande interior de su campera. La mujer abre los ojos aterrada e intenta escabullirse golpeando en la cabeza a nuestro hombre, al que se le cae el gorro que lleva puesto y la jeringa de la mano, mientras se toma el pecho. La mujer se desase del agresor e intenta levantar al chico, pero antes de que pueda siquiera tocarlo siente un rayo atravesar su espina dorsal. Cae vencida al piso y se da cuenta de que no puede mover sus extremidades. Con los dientes pegados a la baldosa intenta gritar pero no logra emitir sonido alguno. Entre sollozos observa el gesto anodino de su hijo que contempla sobre ella al hombre que la somete. Parece distraído y calmado. Siente un pinchazo en el cuello. Un líquido entra, acaricia su bulbo raquídeo y se abre paso al cuerpo calloso. ¿Será violada? ¿Su hijo lo verá todo? Sabemos que no. El sujeto de la campera de cuero la voltea y estando ella boca arriba observa los ojos de su victimario. Como era esperable el gesto se le abrió aún más. Antes de que pudiera intentar nuevamente liberar un grito se desvaneció. Otro despertó en su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Lo peor de todo es reconocerse. Cambian los universos, aunque sea por una puta baldosa, pero uno sigue siendo el mismo pedazo de mierda servicial e indiferente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-El número –pareció decir jadeando la criatura en la madre.&lt;br /&gt;-Informante… –masculló- la puta que te parió.&lt;br /&gt;-El número…&lt;br /&gt;-¡Decime, mierda!&lt;br /&gt;-Tiene que hacer que el chico lo escriba en la máquina… Después… - Sacó del piloto de la madre un cuchillo y se lo alcanzó. Era mejor que un revólver sin  balas. El informante dio un grito de dolor y desapareció. Se rindió rápidamente, de dónde vendría... Dejó el cuerpo tirado y levantó la cabeza. El niño seguía en la misma posición, con la misma cándida mirada. Le sonrió. La criatura se mantuvo idéntica.&lt;br /&gt;Repentinamente un dolor quebró sus piernas, cayo al suelo, junto al chico. Se esforzó en respirar. Abrió sus brazos, aleteó en el suelo. El dolor se mantenía, supo que tenía poco tiempo. Mejor usarlo bien. “Bebé, si tuviera gel de control ya te estaría haciendo ingresar el código con las orejas…” se dijo a sí mismo. Lamentaba no contar con el equipo adecuado. Sacó el aparato del bolsillo derecho. Se lo extendió al infante silencioso.&lt;br /&gt;-Esto es un juego. Vas a tener que hacerlo bien en serio. -hizo fuerza para decirlo en voz alta, aunque bastara con la intención – Cuatro, cinco, cuatro… tres… uno… cero… cero…&lt;br /&gt;El pequeño lo miraba maravillado y abandonado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Si las piezas se resignan a moverse siempre en las mismas direcciones no pasa mucho tiempo hasta que otra las cruza y desaparecen. Al final siempre quedan pocas. El secreto es llegar antes al lugar del final y quedarse quieto, esperando. Quizás esa pieza se mantenga incolumne tanto tiempo que al final sea más trascendente que el propio jugador. Quizás pueda formar parte del tablero. A lo mejor… -resopló, miró el reloj, ocho menos cuarto. Sacó de su bolsillo una aguja.&lt;br /&gt;”Querida, necesito que aprietes cero-cero-dos.&lt;br /&gt;Sonó el discado. Le siguieron unos segundos de silencio solitario hasta que la puerta se abrió. Las uñas pintadas soltaron el tubo que se quedó colgado en su muslo izquierdo, como una sanguijuela embozada que refrescase sus entrañas con un nuevo huésped. Un hombre con un ojo en la frente,  vistiendo campera de cuero y empapado de sangre hasta las rodillas, empuñaba su cuchillo hacia ella. Ambos quedaron paralizados un instante por el desconcierto. El rostro tríclope estaba absorto, soltó el puñal y buscaba en sus ropas.&lt;br /&gt;-No puede ser. Si los números estaban bien…&lt;br /&gt;En sus manos apretó la fotografía de un hombre canoso, arrugado, inmóvil, eterno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);"&gt;16-05-09&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);"&gt;texto leído en medias y sombreros #4&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 14.2pt; text-align: justify; text-indent: 7.1pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-8865509626877022574?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2009/05/llamados.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-1745076845610952811</guid><pubDate>Wed, 22 Apr 2009 03:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-22T00:46:27.474-03:00</atom:updated><title>Horóscopo</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Q2Q09GLaV0k/Se6SrY_Qb6I/AAAAAAAABw8/XER6gbv2__8/s1600-h/lasabiduriapopularledaunaleccion.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 189px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Q2Q09GLaV0k/Se6SrY_Qb6I/AAAAAAAABw8/XER6gbv2__8/s400/lasabiduriapopularledaunaleccion.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327356683365674914" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-family:georgia;font-size:78%;"  &gt;xx-03-05&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-1745076845610952811?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2009/04/horoscopo.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Q2Q09GLaV0k/Se6SrY_Qb6I/AAAAAAAABw8/XER6gbv2__8/s72-c/lasabiduriapopularledaunaleccion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-597420578105076637</guid><pubDate>Fri, 13 Mar 2009 00:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-27T15:22:17.129-03:00</atom:updated><title>Nota sobre el exterminio de hormigas</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se descubre una hilera de hormigas rojas recorriendo la pared del piso al techo. Por ocio o resentimiento se apoya un dedo en un punto más o menos cómodo de la hilera y se acaba con un par de hormigas. Los demás puntos de la línea aterrados, se dispersan y comienzan a retroceder. Las que venían del suelo vuelven al suelo, las que venían del techo, vuelven al techo. Desordenadamente. Se traza un diámetro imaginario y todas las hormigas dentro del mismo son aplastadas. Se observa. Las hormigas que subieron bajan, las que bajaron, suben. Al llegar al perímetro apocalíptico retroceden. Campo repelente de hormigas. ¿Horror? Los cuerpos de los primeros exterminados siguen adheridos a la pared. Diámetro más grande, cuidado por dejar los cuerpos pegados. Campo repelente más grande. Pronto las hormigas comienzan a buscar una ruta alternativa. Envían exploradoras hacia la derecha, hacia la izquierda. Algunas suben a la cama, otras a la mesa de luz. Una vez exterminada la exploradora ninguna otra vuelve a verificar ese camino. En tan sólo un minuto se retiran. Pasan los días y no vuelven las hormigas a esa zona. Menos de veinte muertes persuaden a la hilera. Táctica más piadosa que el repelente. Con culpa,  pero más piadosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia; color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;12-03-09&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-597420578105076637?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2009/03/nota-sobre-las-hormigas.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-215307577142208353</guid><pubDate>Tue, 30 Dec 2008 17:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-27T15:22:47.489-03:00</atom:updated><title>Que la rockee</title><description>un cuento que la rockee&lt;br /&gt;que sude la gota del barrio&lt;br /&gt;por los poros de adoquín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;estúpidas figuras retóricas&lt;br /&gt;celebradas como punteos de guitarra&lt;br /&gt;calladas por los fans&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;soy un narrador punk&lt;br /&gt;les vengo a escupir el ojete&lt;br /&gt;ya pueden empezar a silbar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si no te gusta jodete&lt;br /&gt;aca vengo a desafinar&lt;br /&gt;duro como el cemento&lt;br /&gt;la cosas que ya pensás&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;voy a ser la última cerveza&lt;br /&gt;la que te haga quebrar&lt;br /&gt;o mejor la patada en el culo&lt;br /&gt;que te raje de este bar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;te quiero limar el tacho, puto&lt;br /&gt;te quiero descerebrar&lt;br /&gt;vas a bajonearte este texto&lt;br /&gt;como mantecol y seven-up&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;te cago a entramadas limpias&lt;br /&gt;te parto la cabeza sin lubricar&lt;br /&gt;te narro de las orejas con ganas&lt;br /&gt;con las últimas dos frases te hago eyacular&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0); font-family: georgia;font-size:78%;" &gt;30-12-08&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-215307577142208353?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2008/12/que-la-rockee.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-7089022576646841823</guid><pubDate>Wed, 22 Oct 2008 21:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-24T15:26:44.776-03:00</atom:updated><title>Trampas</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después del alboroto y el revuelo de cartas, Andrés cortó la racha de rezongos y gruñidos en su contra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La trampa era fácil, antes de que lleguen yo marqué una carta del mazo. Ustedes que no son tan giles lo notaron enseguida, pero como era un cinco de bastos no hicieron problema y me dejaron jugar. Se habrán dado cuenta cómo todas las ruedas que me tocó mezclar me serví maliciosamente el cinco de palo y seguro se habrán reído con sorna. No levantaron la perdiz para contar con una ventaja, pero a Danielito lo tuve que patear para que se quedara callado. Ustedes miraban mis cartas sobre la mesa a ver si me había repartido la carta marcada una ronda más, la veían y  pensaban en lo gil que era mientras le pasaba a Daniel los anchos y los sietes. Nada muy elaborado, el desconcierto ante lo que esperaban que hiciera los distrajo de lo que en realidad estaba haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay una anécdota muy conocida que ilustra lo mismo. En una de las aduanas de la triple frontera un paisano pasa con una carretilla llena de paja. Los agentes vierten todo el contenido y al no encontrar nada lo dejan pasar. Al día siguiente inspeccionan la carretilla y de nuevo está limpia. Tercer día consecutivo, mismo procedimiento (cada vez más minucioso), pero como tampoco le encuentran objeto de contrabando lo dejan seguir su ruta. Lo mismo pasa al cuarto día y al día que le sigue. Los agentes sospechan que el hombre les apuesta al cansancio; un día no lo van a revisar más y a partir de entonces va a empezar a pasar mercadería. Eso no sucede, día tras día pasa el amigo con la carretilla llena de paja y nada más. Incluso no se lo revisa un par de veces como para hacerlo pisar el palito, pero al día siguiente tampoco encuentran producto con el que incriminarlo. Así pasan los años y las pesquisas hasta que el buen hombre un día se muere de viejo. Ahora le pregunto a ustedes, ¿qué contrabandeaba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros tres lo miraron un rato mientras el narrador les servía cerveza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Simplísimo –concluyó-: carretillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia pareció ahuyentar la bronca por el descubrimiento de la treta, pero al mismo tiempo encendió la envidia de su mano, quien divertido y molesto por no haber adivinado, le retrucó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esa versión criolla de "La carta robada" estuvo linda aunque no tuviese nada que ver con lo que nos boludeaste, pero si pensás que a nosotros dos nos vas a borrar de la memoria tu picardía con un cuento tan flojo estás equivocado. El que voy a contar no solamente va a hacerles olvidar hasta a ustedes la mula sino que además los va a dejar aturdidos y nos van a regalar el partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo volvió de la cocina con un vaso grande lleno de fernet y un limón. El otro sorbió y empezó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Un pibe pongámosle de veintipico de años. Mitad de la carrera, trabajo de 6 horitas en una oficina, vive con los viejos. Su hermano más grande, profesional él, vive solo. Una vuelta se va a un congreso en México y le pide al hermanito que le cuide el departamento. Los hermanos se tienen confianza, y aunque le da algunas recomendaciones particulares de quien conoce bien las manías de su propio hogar (la pileta de la cocina que se tapa de nada, el horno que no funciona, abrite el agua del lavatorio para que llegue la caliente a la ducha, etcétera) no le hace mayores advertencias. El hermanito se instala y conoce los vicios de los papeles tirados por toda la casa y el alcohol cuando el sol todavía no se puso. En los estantes no hay azúcar ni galletitas, pero por toda la casa hay varias botellas de bebida cuya imperturbabilidad no se exigió en ningún momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Al cuarto día se empina la historia: a eso de la una de la mañana suena el timbre. El joven casero lo ignora pensando en algún borracho o ladrón. Sabrá más tarde que ha dado en el blanco. Continúan los timbrazos así que atiende por el eléctrico. Una voz gruesa de mujer le contesta. "Ramiro abrime" le grita "soy yo". "Ramiro está de viaje, soy el hermano" la corta secamente desde arriba. "No me jodas, Rami, dejame pasar" insisten. El hermanito reitera la explicación con un poco más de vehemencia. No hay respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Vuelve a la cama, pero antes de acostarse golpean la puerta. La misma voz del portero gritando el nombre de su hermano está pidiendo que le abran. Nuestro señor, sin saber si detrás de la puerta se encuentra Leonor o el cuervo, duda. No puede dejarla seguir gritando en la puerta, si es amiga de su hermano escandalizará a los vecinos. Sopesa: si miente puede someterla, es una mujer. Conjetura: si tiene una pistola sería lo mismo dejarla del otro lado de la puerta.  Concluye: el único peligro entonces es que lleve un arma blanca. Refuta: en todo caso podría ponerse cerca de la puerta que da a la cocina como para correr en busca de un cuchillo, ella no podría tener una hoja más grande que las de que dispone, argumenta. Tras un silencio considerable abre la puerta. La mina es una morocha fantástica, de las que sabés que te podés empachar. Ni bien pasa le entra a dar con un mambo sobre un tipo. Habla como borracha y se le hunde en los brazos llorando. Los hermanos se parecen mucho y a nuestro amigo le parece verosímil que la visitante lo confunda con Ramiro. Para cuando ensaya reformular la explicación que le dio antes; la morocha ya le está reedificando la boca. La soledad de los cuatro días encerrado en el departamento le bastan para dejarla interpretar lo que quiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Después de unas horas de ejercicio la mina sigue con la historia del macho y otros cuentos desarticulados por el habla beoda. Ella está pobre y le agradece la noche en su casa; no podía quedarse en lo de aquél. Le habla de un montón de cosas, de su San Pedro natal, del trabajo de moza en un bar, de las amigas que la dejaron de garpe, de malos negocios con unos pesados, de una cartera que se olvidó en el subte. Le dice que haría lo que fuera por él. En un lance patético le recuerda la noche que se conocieron y él se hace el sota, no falta decir que habla lo menos posible para no embarrar. Se quedan dormidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A la mañana siguiente la morocha no está. La pieza está medio revuelta y encuentra el motivo sobre la cómoda: la billetera que había guardado en un cajón está ahí abierta y sin un peso. No la culpa pero le preocupa que se haya puesto a mirar la cédula. Satisfecho por la noche anterior, busca en el horno una sartén que no sea pura quemadura de milanesa y se prepara una tortilla de queso y huevo para comer antes de ir a trabajar. Una hora después con los retardos esperables se va para la oficina. A la noche sin sorpresa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eh, chabón -lo interrumpió su contrincante- no me das respiro, ¿ya me pasas del mediodía a la noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mirá, a nadie se le ocurrió contar las estrellas de tus noches de aduana y por la misma irrelevancia a nadie le importa una tarde de oficina. Pero si querés te comento que tengo buenas fuentes que certifican que sus trabajos de cadete incluyeron tres visitas al banco, dos cafés al capo y veinticinco viajes a la fotocopiadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me basta. Ahora sí dejalo descansar al hermanito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El narrador echó un poco de limón al fernet y apenas se secó los jugos cítricos de las manos en el pantalón. Siguió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Decía que a la noche sintió el timbrazo que esperaba. Subió la morocha ahora de entrada y ni bien pasó se sentó en el sillón del living. Esta vez estaba calladita, pero se la veía entonada como la víspera. Con una media sonrisa entre los rulos que le tapaban la cara cazó una botella de José Cuervo que había en el aparador. El pibe le devuelve la sonrisa y va a buscar a la cocina un shot. Cuando vuelve, la morocha, con la mirada fija en los ojos del otro, desliza el pico dorado de la botella por abajo de la mini... Te cuento estos detalles porque sé que a Danielito le gustan, eh... La flaca levanta una ceja y le estira la botella. El pibe en la gloria le da un sorbo y se lanza al otro pico, pero ahí nomás la morocha le corta la maniobra, lo da vuelta y arriba del sillón se lo mueve (porque es clarísimo que ella se lo mueve a él). Agotado por la viava el muchacho se queda dormido. Otra vez se despierta solo a la mañana. Como lo que pasa dos veces solamente puede sorprendernos cuando la naturaleza del hecho nunca ha sido soñada, el pibe, vanidoso, ya considera este abuso rutina; y como su billetera desde la tarde está vacía ni revisa la cómoda. Va derecho a preparar su vianda y con ternura descubre que la mina le lavó los platos y varias ollas. Mientras se escurren los enseres, prepara un sanguchito de pollo y saborea otro vicio de la vida solitaria, pero no tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La misma noche se le bajan un poco los humos al winner porque el timbre no suena, pero como fue viernes y trabajó toda la semana, más los trotes a los que lo sometió la bruneta, se queda dormido casi sin darse cuenta para soñar con una quinta bonaerense y ropa sin planchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Apurate master que todavía vamos catorce malas a cinco buenas, eh. –lo interrumpe el compañero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No camorrees que vos ya tuviste la chance. Además a tu co-equiper y al mío les está gustando el cuentito, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo asintió sonriendo, agregó fernet y coca al vaso. El otro hizo una pausa para agregar limón y prosiguió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, se despierta el maestro a las once del sábado y mordisquea una pata de pollo que le sobró. Aprovecha la tranquilidad para ponerse a leer un poco para la facultad. Buscando donde tomar apuntes entre los papeles del hermano encuentra una nota de la morocha escrita del otro lado de un mail impreso con un membrete raro de un águila y una serpiente. El mensaje dice lacónicamente: "Disculpame por la plata que te saqué". Conmovido por la delicadeza de la mujer carenciada se guarda el papel en un cuaderno. Piensa toda la tarde en ella, apenas puede tocar los apuntes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El domingo se le acaba la joda. Vuelve el hermano y ni una palabra. En gratitud por el recíproco favor se van a tomar una cerveza juntos a un barcito ahí nomás. El mayor insiste en detalles sobre los días de soledad, el menor quiere sonsacar anécdotas del viaje del otro. Después de la cuarta rubia piden la cuenta y para cobrarles se les acerca la morocha de los días infernales. El joven ve cerca un final incómodo. Pero sorprendentemente no nota en su hermano el más leve brillo en la mirada, ni un cambio en la expresión de la cara al observar a la moza de rulos negros. Lo mismo la mina, que no lo reconoce a él y a los diez minutos trae el vuelto. Aunque intrigado por la falta de desenmascaramiento, nuestro protagonista no puede hacer nada porque saldría perdiendo, así que sin chistar se retira con el mayor, quien cinco días más tarde, después de unos llamados raros, aparece suicidado en su propia casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última frase cortó el sorbo que le daba Daniel al vaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y? ¿Qué me dicen? -desafía el narrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las gargantas subieron y bajaron cerveza un rato hasta que Andrés, entre risas, le largó al matador:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Simplísimo, Manucho. El hermano andaba metido en cosas raras con los mejicanos, lo del congreso era pura chantada. La carta con membrete habla de un negocio y las botellas de Cuervo Dorado quizás algún regalo por congraciarse con gente de guita. A la mina la manda alguien, probablemente mafioso rival de los mejicotes. Se presenta al departamento haciéndose pasar por borracha para que el mayor pique, con tanta buena suerte que se cruza con uno que también está dispuesto a hacerse pasar por otro. La primera noche le trata de sacar información, entre todos los chamuyos le tira un anzuelo sobre unos empresarios importantes, pero el pibe que no sabe nada se queda callado. A la mañana siguiente, antes de que se levante, le revisa todo; ahí descubre que el pibe no es el que busca y se va con una calentura que ni te cuento. Eso sí, le roba unos pesos para que no desconfíe. En su corta ausencia trama un plan. Como él no sabe nada y se lo ve confiado, le va a poner una droga a la bebida para que se duerma como un tronco y así poder revisar el departamento tranquila. Para que el pendex no se de cuenta (y para dejar una buena impresión, quizás) se entrega una vez más para pretextar el cansancio. Ahora sí revisa a sus anchas y se da cuenta revolviendo un poco que el horno está lleno de bártulos y los estantes están vacíos. Revisa el horno, cuyo uso el mayor había prohibido, y ahí encuentra lo que busca (plata, droga, joyas, no importa). Como toque irónico deja la nota que el pibe encuentra el sábado y que le escurre el corazón, pobrecito. A los pocos días de la vuelta el hermano se aviva de la falta de lo que guardara esa cocina endiablada y lo persigue con amenazas al hermano, que no sabe nada. Como cree (ciertamente) en la inocencia de su hermanito y no puede responder ante los mejicanos, se mata en el departamento que vendría a reemplazar a mi aduana y fin de la historia. ¿No es así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se tomaba el fondito del fernando, Manuel se palpó los bolsillos en busca del paquete de puchos y sacó ceremoniosamente un largo. Frente a la mueca triunfal de su rival todavía expectante le devolvió el canto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así sería si el truco fuera tan malo como el de tu cinco de bastos, pero te comiste un pedazo de la fábula. A ver si te lo aclaro con este breve epílogo. Un mes después en otra esquina de tu querido San Telmo tenemos a la morocha con la jeta hinchada tomándose una ginebra. Mientras cuenta las monedas a ver si le alcanza para una Quilmes de litro se le acerca un joven de cuello blanco y corbata suelta, y sin decir una palabra le deja una estampita arriba de la barra. Cuando el extraño se levanta y se va, la mina acerca desganada el papelito, con la efigie de San Pedro, y en el reverso lee: "Lástima que nunca te quedaste a comer".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres estiraron el cuello esperando la resolución que nunca rompió el silencio y mientras les sostenía la mirada, Manuel mezclaba la baraja palpando un doblez imperceptible, quizás contando las puntas con el pulgar seco y pegajoso de limón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-family:georgia;font-size:78%;"  &gt;11-10-08&lt;br /&gt;Texto leído en medias y sombreros #3&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-7089022576646841823?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2008/10/trampas.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-4237220371392066697</guid><pubDate>Thu, 24 Apr 2008 05:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-24T02:37:53.572-03:00</atom:updated><title>Estado de bienestar</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces, el gobierno argumentaba, como la historia de los pueblos había demostrado que la lucha contra el crimen era en vano, se proponia una medida muchisimo menos ilusoria e hipócrita: regularlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley 33.609 especificaba que la agresión física estaba terminantemente prohibida. En caso que un ciudadano se negara a entregar su botin al filibustero que le tocara en gracia, el bandido podía avisar a un efectivo policial para que medie en la disputa. De no encontrarse policia alguno cerca, el ladron estaba habilitado para efectuar una multa inmediatamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarifa de los rateros estaba fijada en el 75% del dinero en efectivo que las victimas acarreasen. Asimismo podían tomar algún bien material que careciese de valor emocional. Algunos de los listados por la ley regente eran camperas, bolsos, relojes y celulares. De estos ultimos el bandido estaba obligado a entregar la tarjeta de memoria (SIM). Si alguno de los asaltados consideraba, no obstante, que los objetos sustraidos portaban un valor agregado sentimental podían acudir a juicio con el Estado para recuperarlos u obtener un beneficio económico por la pérdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al finalizar el hurto el ladrón debía entregar un comprobante de robo a su asaltado, éste lo eximia de volver a ser asaltado por los próximos 6 (seis) meses. Otras sustracciones más importantes tenían plazos diferenciados. El robo de un auto no podía ejecutarse dos veces al mismo individuo por 10 años. El caso más desafortunado del robo a una casa eximía al perjudicado de repetir la situación por 30 años. En estos casos otorgar un comprobante no era necesario puesto que era el mismo sindicato el que indicaba que casa debia ser desvalijada, figurando en sus registros cuales cumplian las condiciones y cuales no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se vestian de murga todos los barrios el 29 de diciembre, día del ratero. Año a año no dejaban de inaugurarse en cada plaza del país un monumento a José Murillo, Jano o Rocambole, ocasionalmente acompañados por la leyenda "sans haine, sans violence et sans arme".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer presidente bandido de la República asumió 10 años después de la promulgación de la ley criminal. La euforia popular duró meses y la nación alcanzó una nueva era dorada. La tasa de hurtos controlada generó lo que los economistas llamaron "deja vu del consumo". A grandes lineas esto se explicaba así: los bienes robados eran repuestos rapidamente por las víctimas porque el temor a volver a ser hurtado no existia, por lo tanto un porcentaje del consumo se reduplicaba. La regulación de esta tasa ayudo a reactivar la economía y prevenir los períodos recesivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este período de bonanza de la República Sanmartiniana de Argentina finalizó con la crisis de la yerba mate que desestabilizó la economía nacional y dio paso a la sangrienta dictadura de la oligarquía de la seguridad privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;25-02-08&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-4237220371392066697?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2008/04/estado-de-bienestar.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-5493939535638075819</guid><pubDate>Tue, 15 Apr 2008 06:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-16T00:15:57.755-03:00</atom:updated><title>Tlonismo impune</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Las panteras irrumpen en el templo, pensé absurdamente"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Abelardo Castillo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mucha gente te diría que no podemos obviar el hecho de que hay un escritor que escribe la escena. Bueno, están equivocados, sí podemos obviarlo. Con mucho esfuerzo no podríamos, ya no digo contar, no podríamos pesar las toneladas de literatura autorreferencial que existe. Alguien escribe y es muy raro que escriba sobre un piloto de aviones o un barrendero. Esto no demuestra la falta de imaginacion por metro cúbico si no la triste imposibilidad humana de ponerse en la piel de los demás. Lo generalizado del fenomeno tambien esconde, sin embargo, su singularidad: cuánto mas extravagante nos resulta la idea de un cirujano operando a un cirujano o peor aun, un cocinero cocinando un cocinero . Ni hablar de incompatibilidades lexicas como un mécanico arreglando a un mecánico. Pero ahi están todos los escritores del mundo fabulando historias protagonizadas por escritores. Provocando la paradoja. Imagino a un hombre que imagina a un hombre que imagina a un hombre. Claramente soy un hombre imaginado en una noche animada. La imagen de un televisor conectado a una camara que lo apunta. ¿Qué se ve? Nada. ¿Qué hay adentro de esos círculos? Nada. Para percibir esa nada necesitamos un marco. Un espejo frente a otro espejo excavan una eternidad profunda en las paredes del pasillo que se lastima con cada huesped que lo cruza. Lo que buscamos en un relato de repeticiones es el marco que contiene esa imagen igualada. ¿Cuál es el marco? El protagonista cae en la cuenta de lo atroz de la repetición. En cómo él ya no es brazo guía de su propio destino. Ahi esta la pieza sorda que no puede repetirse en otros círculos para que el relato se cierre.&lt;br /&gt;La cita célebre de Bioy dice que el espejo y la cópula son las cosas más abominables del mundo porque reproducen a los hombres. Así tambien los libros, susurra "Tlon, Ukbar, Orbis Tertius". El narrador reconoce que las panteras profanan los cálices, ya no nos preguntaremos por la suerte de Abelardo Castillo. Ese circulo ni siquiera se pone en juego, ni siquiera se abre porque la literatura no admite ser leida de otra forma que como literatura, puesto que esta característica es la que la convierte en primer término en literatura. ¿Qué sucedería en un relato en el que el demonio de la repeticion pueda aparecerse frente a los lectores, pero no a los ojos de la primera copia, el protagonista? ¿Dónde terminaría la fila de fantasmas?&lt;br /&gt;-(Inaudible)&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Vos nunca estuviste en un telo, miraste el techo y de repente te descubriste pensando en la frase de Bioy? Siempre con el objetivo final de estirar el polvo, obvio.&lt;br /&gt;-Che, los fantasmas no se ven, menos en los espejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;31-01-08&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;"ay no sé, no sé, miralo, habla en dificil"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-5493939535638075819?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2008/04/las-panteras-irrumpen-en-el-templo-pens.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-8794371733131837772</guid><pubDate>Tue, 18 Dec 2007 14:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-16T00:15:27.780-03:00</atom:updated><title>Esqueleto</title><description>vamos a ver&lt;br /&gt;vertebra&lt;br /&gt;por vertebra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vamos a conocer&lt;br /&gt;la verdad&lt;br /&gt;de tu médula&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tu cielo es un casamiento&lt;br /&gt;y sos la novia viuda&lt;br /&gt;bailás hasta astillarte los huesos&lt;br /&gt;charlas con primos lejanos y amigos&lt;br /&gt;tomás vino&lt;br /&gt;te matás con deícticos&lt;br /&gt;acá&lt;br /&gt;allá&lt;br /&gt;después&lt;br /&gt;Él&lt;br /&gt;querés ver tu vida&lt;br /&gt;en un videotape&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tu cabeza está llena de gusanos etereos&lt;br /&gt;pensamientos nuevos&lt;br /&gt;más todos los viejos&lt;br /&gt;querés verlo todo&lt;br /&gt;a través del velo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vos te morís por morirte&lt;br /&gt;por saber que hay allá&lt;br /&gt;lo mismo que acá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0); font-family: georgia;font-size:78%;" &gt;18-12-07&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-8794371733131837772?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/12/esqueleto.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-8812189290236565581</guid><pubDate>Sat, 10 Nov 2007 05:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-10T02:56:59.735-03:00</atom:updated><title>Ron Gilbert</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ron Gilbert, creador del Monkey Island, eventualmente murió. Sus seguidores (geeks, todos ellos) lo penaron durante meses. Desafortunadamente para sus familiares Ron era de esos genios excéntricos que especifican en su testamento las condiciones de su entierro. Ron, un atento y apasionado lector de Edgar Alan Poe, por miedo ultraterreno a la catalepsia había solicitado que se respete su cuerpo yaciente por un mes desde el día de declarada su muerte clínica. Cualquiera que lo moviese quedaría desheredado, pero aún peor, también una maldición funesta caería sobre él. Así estuvo pudriéndose en su living la mente detrás de Guybrush Threepwood por treinta largos días con sus noches asimétricas. Luego fue arrojado al mar en una pequeña barquizuela.&lt;br /&gt;La herencia resultó ser escasa para desagrado de primos lejanos y sobrinos nietos. Sin embargo sus fanáticos aún surcan los mares buscando aventuras y el secreto necromántico que se esconde en la Isla de los Monos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;27-10-07&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-8812189290236565581?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/11/ron-gilbert.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-2038906990925623935</guid><pubDate>Sat, 03 Nov 2007 05:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-03T02:30:48.315-03:00</atom:updated><title>700 años debe durar la maravilla</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gárgolas petrificadas en los techos de Buenos Aires. Los escultores enviados por el gobierno central tenían la misión de derribarlas y erigir monumentos a los caudillos del antiguo Imperio del Litoral, derrocado por el monarca anterior. Como toda revolución, la actual creaba sus ídolos. El pueblo cegado pasó a reconocer a los tiranos de antaño como los salvadores de la nación  que resistieron hasta cuando sus barrigas doradas soportaron la opresión del ejercito rojo. Durante los primeros diez años la alfabetización sucumbio. La cultura de masas fue sólo masa. Masa fofa pendiendo de sus vientres peludos, reaccionarios. El primer gran gordo (el general Falucho) fue terminado a los 25 años, el día de la Revuelta. Los gordos adelgazaron al tercer año de la lucha, creciendo sus colmillos, despuntando sus garras, floreciendo la alas, justo para el siglo del hombre bestia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-family:georgia;font-size:78%;"  &gt;27-10-07&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-2038906990925623935?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/11/700-aos-debe-durar-la-maravilla.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-5598700017004943953</guid><pubDate>Thu, 01 Nov 2007 19:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-01T16:20:32.994-03:00</atom:updated><title>Counter Strike</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hubo un tiempo en que todos sabían jugar a la generala. Y llegó el Counter-Strike. ¿Cómo resistirse a plantar una bomba cuando la otra opción era agrupar puntitos negros por azar caprichoso en el cúbico marfil? Claro que los dados son de plástico pero el terrorista es menos aprehensible todavía y la tendencia parece ir hacia lo abstracto. Nuestros jóvenes están más cerca de Platón que de Jenofonte.&lt;br /&gt;Así y todo las viejas se quejan y ya no se puede fumar en los bares de capital, ni llevar perros sin correa ni plantar bombas anónimas en chalets ajenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;27-10-07&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-5598700017004943953?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/11/counter-strike.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-1269602615449969145</guid><pubDate>Thu, 01 Nov 2007 00:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-31T21:23:38.705-03:00</atom:updated><title>Ricardo Jorge Juarez</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ricardo Jorge Juarez se caracterizó por la honestidad desenfadada de su obra literaria. Opositor de las fábulas inocentonas y el acopio embellecedor, escribió en 1992 (y fue aplaudido por ello) la reformulación más feliz del poeta chileno:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Detesto cuando hablas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;porque estás como presente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tan fuckin' presente...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;En el 94 recibió el Bienal de la ciudad y se lo patinó en putas, según su propio testimonio.&lt;br /&gt;Los críticos, igualmente, sabían que lo había donado a una organización que luchaba por la legalización del aborto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-1269602615449969145?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/10/ricardo-jorge-juarez.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-2611203660417107012</guid><pubDate>Tue, 30 Oct 2007 14:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-30T11:58:02.904-03:00</atom:updated><title>Nuevo sistema</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Supongamos que para facilitar el mundo el Estado decide pasar de un sistema horario sexagesimal a uno decimal. Entonces los cálculos a largo plazo se realizan con precisión y sin ayudas calculadoras y las horas al fin sucumben a la excelencia pitagórica del 10.&lt;br /&gt;Como el nuevo sistema no cubre la totalidad del ciclo solar (como el anterior) se instituyen 11 australes (nueva medida) durante los cuales el tiempo no existe. Normalmente los pobladores de Argentina eligen dormir durante ese tiempo abolido, esperando que la vida vuelva a comenzar; pero no son pocos los que aprovechan para vivir amores imposibles, realizar hazañas indignas, contar secretos inconfesables e, incluso, no hacer nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-2611203660417107012?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/10/nuevo-sistema.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-2124780106920921286</guid><pubDate>Mon, 29 Oct 2007 01:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-28T23:43:56.476-03:00</atom:updated><title>Tortugas Ninja</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Llegan las tortugas ninjas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;llegan las tortugas ninjas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;llegan las tortugas ninjas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;viven en el caño&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;son de newell's (ñuls)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tortugas ninja en realidad (es decir, aquellas que fueron el basamento de la popular franquicia de muñecos articulados y adaptaciones animadas y cinematográficas) no eran ninjas ni sabían arte marcial alguna; pero peleadores, eran peleadores. Su mote se debía a una casual predilección de sus benefactores por los cuellos altos. Vivían en las cloacas porque eran crotos y se peleaban con la policía, ferozmente.&lt;br /&gt;No salvaban parejas en peligro ni rescataban niños asustados, pero eran vistos como héroes leprosos. Ellos resistían y era bastante como para reputarse.&lt;br /&gt;Mutaron por la soledad, pero en secreto se los quería.&lt;br /&gt;Ellos resistían.&lt;br /&gt;¡Cawabonga!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;27-10-07&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-2124780106920921286?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/10/tortugas-ninja.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-8924659418441530135</guid><pubDate>Wed, 10 Oct 2007 22:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-10T19:16:04.889-03:00</atom:updated><title>Altab</title><description>no sé qué voy a hacer el finde.&lt;br /&gt;eso me da toda la bronca&lt;br /&gt;es como el físico ese&lt;br /&gt;el paralítico&lt;br /&gt;que especula en el espacio&lt;br /&gt;sin poder poner los pies en la Tierra&lt;br /&gt;o ponele&lt;br /&gt;un matemático&lt;br /&gt;que explica la curvatura&lt;br /&gt;de la ola que surfea su primo hippie&lt;br /&gt;siempre termina igual&lt;br /&gt;van los de siempre&lt;br /&gt;a vos te cabe?&lt;br /&gt;bueno&lt;br /&gt;un hippie de la playa, no de la montaña&lt;br /&gt;debe haber...&lt;br /&gt;allá otra vez no&lt;br /&gt;después, mañana nos fijamos&lt;br /&gt;no puedo no pensarlo&lt;br /&gt;es vivirla o contarla, viejo&lt;br /&gt;trato de explicartelo mejor&lt;br /&gt;es ambigüo esto&lt;br /&gt;vamos los de siempre, allá&lt;br /&gt;no, es un bardo&lt;br /&gt;después te cuento&lt;br /&gt;vos le ponés el tono que querés&lt;br /&gt;no soy un pesimista&lt;br /&gt;soy un cínico&lt;br /&gt;quedamos así&lt;br /&gt;acá no hay nadie&lt;br /&gt;venite&lt;br /&gt;quedamos así&lt;br /&gt;no, este finde ni a palos&lt;br /&gt;prefiero la experiencia&lt;br /&gt;a la apatía teórica&lt;br /&gt;ellos aparecen como no conectados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-family:georgia;font-size:78%;"  &gt;07-09-07&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-8924659418441530135?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/10/altab.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-1669255098721938372</guid><pubDate>Tue, 04 Sep 2007 00:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-06T16:31:43.228-03:00</atom:updated><title>Voluntad de la niebla</title><description>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;a Quique&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niebla me lo está tapando. La niebla no me lo deja ver. La niebla está no-mostrándomelo.&lt;br /&gt;Algo va a hacer. Algo va a hacer lo que sea que esté atrás. Espero un movimiento invisible para atraparlo y someterlo. Doblarle el brazo, el ala, la rama, el tentáculo. Es sólo cuestión de tiempo para que salga. Quiere esconderse de mí la atrocidad estúpida que espera agazapada atrás el vidrio empañado. Pobre biología inferior de síntesis precarias.&lt;br /&gt;Yo tengo el saco con un botón menos y el diario bajo el brazo. Mugre de tres días y los zapatos embarrados. El frío me cala los huesos. Y esa idea carnívora se cubre con la voluntad de la niebla. Algo va a hacer.&lt;br /&gt;El paisaje borroso promete que ahí, en el fondo, está mi casa.&lt;br /&gt;Ese dios de humedad se mete por mis pulmones.&lt;br /&gt;Se dobla la esquina, casi se retuerce.&lt;br /&gt;Miro de reojo y espero un tentáculo, un brazo, un ala, una rama.&lt;br /&gt;Cuando me doy vuelta la luz de un farol pedestre proyecta centenares de gotitas más livianas que el aire. Mil monstruos pigmeos me muerden la cara. Mil pensamientos sin cuerpo me devoran la calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo van a hacer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;06-08-06&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://chicoverde.blogspot.com/2007/03/tobogn.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;siguiente&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-1669255098721938372?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/09/voluntad-de-la-niebla.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-7260957267913020375</guid><pubDate>Sun, 29 Jul 2007 20:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-26T01:41:34.361-03:00</atom:updated><title>Segundo fallo</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La enseñanza salomónica cuenta que dos mujeres se disputan la maternidad de un niño. La indecibilidad del conflicto deja atrás todas las instancias judiciales y son enviadas con el Emperador. Ambas son extranjeras y no tienen marido, el tipo de la prostituta en la antigüedad, en la modernidad. Luego de deliberar el Emperador se encuentra en la misma encrucijada que todos los jueces de la causa: los argumentos son igualmente creibles y demostrables. Pero el Emperador es hombre de acción y necesita una solución, por lo cual el niño será dividido en dos. Una de las mujeres rompe en llanto y se confiesa culpable; la otra se limita a estremecerse. La primera es la madre y la segunda es ejecutada. La fama del astuto emperador crece pero con ella se revelan sus trucos, así que al poco tiempo tiene frente a sí a dos mujeres llorando desconsoladas para que no partan en dos mitadas a su hijo. Aunque incomodado y molesto, el emperador lo resuelve rápidamente por aritmética: se ejecutará a una de las mujeres, si el niño no se inmuta, era la ladrona; si el niño llora, se trataba de la madre. Como el niño es siempre uno no hay posibilidad de trampa y aunque el orden de los procedimientos se altere, el resultado es el mismo: una mujer muerta y la revelación de la verdad.&lt;br /&gt;Las matemáticas fueron abolidas en -129, cuando el Emperador fue derrocado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;28-07-07&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-7260957267913020375?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/07/segundo-fallo.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-1608608615477712342</guid><pubDate>Fri, 27 Jul 2007 12:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-27T09:08:14.285-03:00</atom:updated><title>Hipocampo</title><description>lo único que yo quería&lt;br /&gt;era que me dejara pasar mi meñique&lt;br /&gt;de uno de sus hombros al otro&lt;br /&gt;bajar la linea imaginaria de su brazo&lt;br /&gt;reconocer con cada terminal nerviosa&lt;br /&gt;de cada uno de mis dedos&lt;br /&gt;la fuente en la palma de su mano&lt;br /&gt;lo único que quería&lt;br /&gt;era contarle como nos casábamos vía Mexico&lt;br /&gt;y nos escapábamos a la Antártida&lt;br /&gt;lo único lo único&lt;br /&gt;hubiesen sido sus ojos perforadores&lt;br /&gt;remodelando mi cara&lt;br /&gt;sólo el sacudir de cada axón&lt;br /&gt;bajo mi carne de arcilla&lt;br /&gt;hubiese bastado para helar mi hipocampo&lt;br /&gt;callo caliente del tiempo&lt;br /&gt;y así le hubiera dado todo&lt;br /&gt;lo único, en serio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);"&gt;18-04-07&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-1608608615477712342?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/07/hipocampo.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-6065941510261582815</guid><pubDate>Tue, 19 Jun 2007 21:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-06-19T18:28:47.858-03:00</atom:updated><title>De retinas y de fuego</title><description>Está mi cámara en llamas&lt;br /&gt;una lámpara de lava&lt;br /&gt;de retinas y de fuego los objetos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Filtran bóvedas doradas&lt;br /&gt;de mis córneas horadadas&lt;br /&gt;derretidas sin defectos como nietos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el color del ojo radio mira atento.&lt;br /&gt;Bien despierto.&lt;br /&gt;Incinera nuevos años como insectos.&lt;br /&gt;Pasatiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un plano imaginario&lt;br /&gt;preso de focal engaño&lt;br /&gt;veo canarios proyectarse por el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas sombras enojadas&lt;br /&gt;queman formas estropeadas&lt;br /&gt;contrabando con escarnios del cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un músico literario nada muerto.&lt;br /&gt;Pone el cuerpo.&lt;br /&gt;Yo lo miro ardiendo extraño y sonriendo.&lt;br /&gt;Canta el cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;19-06-07&lt;br /&gt;letra para vegas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-6065941510261582815?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/06/de-retinas-y-de-fuego.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-4775556356284031485</guid><pubDate>Thu, 07 Jun 2007 04:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-06-07T01:38:10.352-03:00</atom:updated><title>Escena</title><description>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Empieza conmigo diciendo:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No no, lo tienen que ver, fue increíble.&lt;br /&gt;Iván y el Duque bajaron de la camioneta por mi pedido redoblado y paroxista.&lt;br /&gt;Leandro está parado al lado mío como en las últimas dos puestas. Juan Cruz y Pablo son el eje abstraído de lo que queremos representar, por ello están todavía sentados en el cantero. Nos miramos como diciendo “ahora”. Pero yo no digo lo mío y Juan Cruz me completa:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿Un parche en el ojo? Pero vos para detalle te fuiste a una trompada en la sien.&lt;br /&gt;Pablo, vestido de ninja, pregunta emocionado:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿La radio?&lt;br /&gt;Juan Cruz automatizado:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No, acá en el cráneo.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Ya sé boludo, lo decía en joda.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Pensé que eras medio pelotudo nomás.&lt;br /&gt;Juan Cruz me mira esperando mi evaluación como director autoproclamado. Pablo juega distraido con un shuriken. Mi recorte pasa de Leandro al Duque y termina en Iván, los dos últimos intentan reirse, Leandro prescinde del esfuerzo. Yo, explícito:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿Entendés lo genial? El flipe espontáneo de Juan Cruz hizo de un chiste pelotudísimo como se nos puede escapar a cualquiera, un golazo chachachesco. O más que Cha Cha Cha, como los del flaco que dibuja chistes en la Barcelona. Mirá, te la hacemos de nuevo Leandro.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Juan Cruz desorientado:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Yo me acuerdo qué habías dicho vos pero creo que no me acuerdo el principio.&lt;br /&gt;Pablo aún más:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Yo nada.&lt;br /&gt;Juan Cruz:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Ah, no.&lt;br /&gt;Yo:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Ayer tuve una fiesta del detalle y llevé un parche.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿Detalle? Pero vos te zarpaste como una trompada en la sien.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿La radio?&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No, acá.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Ya sé, boludo.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No, pensé que eras un pelotudo.&lt;br /&gt;Leandro me mira exigiendome el humor prometido:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¡No! Lo hicieron todo mal, esta es otra clara evidencia de que cualquier intento de repetir una escena cae irremediablemente en la parodia y que hasta el más cruel de los dramas con un mínimo de tiempo se transforma en ridículo.&lt;br /&gt;Descostillándose de risa, he cumplido, me dice:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Chabón... ¡sos un personaje literario!&lt;br /&gt;Me contraigo, me agacho, me estiro para atrás y pierdo la noción de los otros tres, cuando recupero el aire necesario:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No no no... No! No te das cuenta lo loco que es esto. Yo veo la escena sin que vos te des cuenta porque atendés el teléfono, y de un chiste hiperpelotudo, Juan lo da vuelta. Ya ahí hay una apertura. Juan me dice que hay que escribirlo y nosotros, cuando vos venís, lo representamos para que lo veas. El núcleo una vez más no se basta así mismo y necesita salir mal para que vos me reproches en silencio y yo aporte un agregado que vos metés adentro de la escena con ese comentario.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Chabón, estás re dado vuelta, me encanta.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Ya sé, boludo.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Pensé que eras bastante pelotudo, por eso.&lt;br /&gt;Pablo me mira y yo estoy muriendo de risa. Leandro atiende el teléfono.&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;-¡No, chabón, te lo perdiste! Justo estabas de espaldas y Juancho te dice “Pensé que eras un pelotudo, nomás”.&lt;br /&gt;Y la repetimos, nos reimos los tres y Juan Cruz:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-La voy a escribir.&lt;br /&gt;Y yo:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No si la escribo primero.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Yo vivo más cerca.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No, pará, la podemos escribir los dos y nos autobombeamos.&lt;br /&gt;Y Pablo:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿Puedo ser un ninja?&lt;br /&gt;Y risas. Hasta que vuelve Lean y dice:&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Ustedes están hechos mierda.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No, hecho mierda estaba ayer, boludo. Me tomé el 74 en Correo Central a las seis de la mañana y a las siete y cuarto me desperté en Longchamps.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿Saliste ayer?&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Sí, tuve una fiesta en Retiro, una fiesta del detalle. Lleve un parche en el ojo.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Ah, pero vos como detalle te fuiste a una trompada en la sien.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿La radio?&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-No, boludo, la sien.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Ya sé, te estaba jodiendo.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-Bueno, yo pensé que eras medio pelotudo nomás.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;05-06-07&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-4775556356284031485?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/06/escena.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-1028740823018712258</guid><pubDate>Fri, 01 Jun 2007 06:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-06T16:29:57.713-03:00</atom:updated><title>Mazinger</title><description>Nada más quería conocerlo a Mazinger.&lt;br /&gt;Estrechar su mano misil&lt;br /&gt;y después contarle a todos:&lt;br /&gt;"hoy conocí a Mazinger"&lt;br /&gt;o&lt;br /&gt;"el otro día conocí a Mazinger"&lt;br /&gt;o&lt;br /&gt;"yo una vez conocí a Mazinger".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sueño casi siempre que viajo en subte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada apertura de puertas&lt;br /&gt;me despierta con sus vientos huracanados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el vagón alguien lee en voz alta.&lt;br /&gt;Alrededor&lt;br /&gt;tres tipos de la misma edad lo escuchan.&lt;br /&gt;Son evangelistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No...&lt;br /&gt;se ríen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se traba&lt;br /&gt;se corta&lt;br /&gt;silabas inconclusas&lt;br /&gt;recomenzadas&lt;br /&gt;lee 'en' por 'el'&lt;br /&gt;se queda sin aire&lt;br /&gt;tensiona&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al lado de ellos una chica&lt;br /&gt;con seis o siete hojas&lt;br /&gt;y un resaltador&lt;br /&gt;se siente tan alterada como yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;te estamos molestando?&lt;br /&gt;dejala estudiar!&lt;br /&gt;no, está todo bien.&lt;br /&gt;querés escuchar lo que leemos?&lt;br /&gt;como si tuviera otra, goma de cuarta&lt;br /&gt;bueno&lt;br /&gt;es Christine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena la chicharra&lt;br /&gt;arranca&lt;br /&gt;y pierdo las voces entre el serpenteo metálico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se turnan para leer,&lt;br /&gt;ellos leen para ella,&lt;br /&gt;y la miran&lt;br /&gt;y ella los mira a ellos&lt;br /&gt;y se rien buenamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando leen&lt;br /&gt;la voz es más fuerte&lt;br /&gt;y la lectura inconstante;&lt;br /&gt;cuando comentan,&lt;br /&gt;completan con gestos&lt;br /&gt;y cuchichean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se rien buenamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo mejor&lt;br /&gt;los verdaderos sueños de ese misántropo perverso&lt;br /&gt;se veían realizados cada vez que el robot gigante&lt;br /&gt;arrasaba edificios y calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro&lt;br /&gt;que alguien tan resentido y retorcido&lt;br /&gt;podía decir querer conquistar el mundo&lt;br /&gt;pero conformarse con apagar la risa de varios enemigos anónimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dudas&lt;br /&gt;la sangre civil bajo los pies propulsores&lt;br /&gt;era todo lo que el Doctor Hell necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mazinger fue construido para salvar al mundo&lt;br /&gt;de monstruos como él.&lt;br /&gt;Mazinger tiene un corazón de japanium&lt;br /&gt;y un razonamiento infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;09-05-07&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://chicoverde.blogspot.com/2007/03/movimientos-domsticos.html"&gt;siguiente&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:78%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-1028740823018712258?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/06/mazinger.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-4300648704241277647</guid><pubDate>Mon, 14 May 2007 14:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-14T12:12:19.006-03:00</atom:updated><title>Sugus (2)</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora que ya había tramitado la cosa con los giles tenía que irse para el segundo pedido. Esperó a que doblaran por Meeks y salió él tambien para la avenida "avenida de nombre nomás, porque es más finita que sorete de gato". Apretando los dientes y con las manos en los bolsillos caminaba medio inclinado hacia adelante, puteando por el frío. Pasó por los boliches y los bares llenos de pendejos, saludó al trapero de traje y siguió dos cuadras más hasta el punto de encuentro. Era una cortada al lado de las vías, justo en la esquina había un consultorio odontologico. "Este lugar es relindo para esperar, no se porqué será pero el empedrado y el frío pegan". No se escuchaba nada. Corrió unas ramas de una libustrina y abrió un gabinete de gas vacío. Sacó una petaca plateada de adentro. Tomó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Les voy a ahorrar un poco de olor a bola a las chicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susurró para asegurarse de que no tenía un pollo en la garganta, justo ahora que venían sus clientas preferidas. De nuevo se metió la mano en el slip y sacó las dos piedras que le quedaban. Se sentó en un cantero. "Si no fuera porque el único lugar que no te revisan los canas es la pija, la piedra de ellas no la llevaría así". Se las metió en el bolsillo de adentro del sacó. Le dio dos tragos a la petaca y el silencio era tan pronunciado que escuchó un afónico y constante tac tac tac. Alzó la vista y vio como los tacos golpeteaban rígidos de un apuro helado contra los adoquines. Se guardó la petaca en el bolsillo interno del Pierre Carden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy la Rubia venía con la petisa tetona del flequillo. La petisa tetona del flequillo era la unica que nunca le hablaba. Si bien las que arreglaban todo siempre eran o la Rubia o la Narigona, todas saludaban y hacían algun que otro comentario. Ella le tenia miedo. A él eso le daba una calentura tierna. El silencio es miedo y que te tengan miedo calienta. Un poco retorcido, sí. Como cogerse una mudita, que por más sincero que seas con la mina parece un abuso. Pero alguien se las coje...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se paraba atrás de las amigas, se cruzaba fuerte de brazos apretandose las tetas (a lo mejor por eso parecía tan tetona) y miraba para abajo tapandose la mitad de la cara con el flequillo planchado mientras las otras arreglaban la transa. Le debería dar vergüenza tratar con el hampa. "Pero de algún lugar tenes que sacar porritos, nenita tetoncita flequilludita viciosita" De más está decir que era la que mejor lo calentaba de todas. Les sostuvo la vista sentado hasta que los tac tac tac pararon a dos metros de él. La Rubia se adelantó y la petisa tetona del flequillo se quedó parada atrás, mirando el suelo y asfixiandose las gomas con los brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo andás Fitito?&lt;br /&gt;Bien Rubia, bien, cagado de frío nomás&lt;br /&gt;La petisa tetona del flequillo tembló estrangulandose aún más&lt;br /&gt;Ustedes, cómo va el Jardín?&lt;br /&gt;Bien, como siempre. Con los nenes jodiendo viste, pero ya estamos acostumbradas. No, Vale?&lt;br /&gt;La petisa tetona del flequillo movió la cabeza afirmativamente sin levantar la mirada. Él y la Rubia sonrieron.&lt;br /&gt;Les traje flores&lt;br /&gt;Ai, sos un dulce&lt;br /&gt;Soy un caballero&lt;br /&gt;No es un dulce, Vale?&lt;br /&gt;La petisa tetona del flequillo sonrió mientras temblaba. Cada vez agachaba más la cabeza y cada vez se le asomaban más las tetas por el escote. Se rieron&lt;br /&gt;Ustedes me trajeron los cien pesitos?&lt;br /&gt;Ai, tan caballero no sos si nos vas a cobrar, che!&lt;br /&gt;Y bueno... pero si querés te armo un par de onda&lt;br /&gt;Ui dale&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacó el D.N.I. del bolsillo, lo abrió en la hoja de cambios de domicilio y lo apoyó en el cantero. Desenvolvió la pelotita de papel metalizado y de la masa sacó un pedacito de arriba. Con paciencia artesanal movía la bolita entre las uñas del pulgar y el mayor, dejando caer migajas chiquitas sobre el papel. La petisa tetona del flequillo seguía todo con la vista y él exageraba los movimientos de su mano para maravillarla. Cuando terminó sacó una seda del bolsillo superior del saco y la llenó. Se paró sosteniendo la cánula y, mirando a los ojos a la petisa tetona del flequillo, lamió el borde. De un solo movimiento lo cerró y dobló las puntas detalladamente, como si le estuviera dando cuerda a un reloj. Mojó en su boca una de las puntas y le ofreció la otra a la Rubia para que haga lo mismo. Lo hizo como si fuera una pija "cómo debes petear, biarru" y lo guardó en su cartera. Él repitio el proceso con la misma pericia y le ofreció cerrar la otra punta a la petisa tetona del flequillo. La petisa tetona del flequillo dudó y miro a la Rubia que le sonreía. Entonces lo agarró con la mano izquierda  temblando (parece que era zurdita ademas de petisita, tetoncita y flequilludita) y como dándole un beso imitó bastante torpemente el método de la Rubia. Se rió y se lo alcanzó a su amiga. La Rubia le dio la plata, él le dio lo que quedaba de la piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Listo, Fitito&lt;br /&gt;Cuando quieran de nuevo, ya sabés, ubicame en lo del Tano&lt;br /&gt;Uu... me queda re trasmano.        Escuchame Fitito, por qué no te comprás un celu? Así no sería tanto quilombo ubicarte&lt;br /&gt;Ni en pedo. Esas mierdas suenan cuando no tienen que sonar y encima te las pinchan como si nada. No me prendo en esa boludez. Vos si necesitós algo me vas a buscar a lo del Tano, y si no estoy, le decís al Tano o a uno de los cabezones que andan ahí que sos la Rubia, que me buscas a mí y ellos te dicen dónde me podés encontrar&lt;br /&gt;Bueno, o quei Fitito...&lt;br /&gt;Lindas, mándenle saludos a las otras. Que la pasen bien&lt;br /&gt;Vos tambiún que la pases lindo, Fitito&lt;br /&gt;Chau&lt;br /&gt;Bai&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonaban los tacos, yendose por Pellegrini. Ya había cumplido con las entregas y sobraba tiempo para gansear por ahí. Ruta estaria con los otros encargos en Banfield y el Troilo en Lanús. La petisa lo había dejado bien caliente y los puchos se le estaban acabando. Venteó el frío un rato, se acostó en el cantero y se gallineó un toque pensando en las maestritas. "Estas son todas re trolas, y los giles van y le dejan los pendejos, sin saber la de porro que pegan en la semana y la pija que pasa por ahi. Eso nadie lo piensa. Me gustaría saber cuantas mamás primerizas le dejarían el pibe a estás flacas si supieran". Fumaba el último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Senior.&lt;br /&gt;Se paró y quedó duro. Un rati.&lt;br /&gt;Todoenorden?&lt;br /&gt;Todo tranquilo&lt;br /&gt;"La puta madre, el bolsillo y la reputa que lo parió"&lt;br /&gt;Esto es propiedapribada. Levántese y circule porfabor&lt;br /&gt;No se preocupe oficial, ya me voy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cana dijo que sí con la cabeza y se fue. Siguió por Pellegrini, por donde se habían ido las maestritas&lt;br /&gt;La re puta madre que los re mil re parió.&lt;br /&gt;Estaba muy caliente. Cómo podía ser tan pendejo. Ni a Ruta que es un borrego lo podían encontrar así, manoteándose acostado en un cantero. Había zafado de culo. Estaba enojado y excitado. Sólo tenía un remedio para eso. "Putas"&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-4300648704241277647?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/05/sugus-2.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-22571533.post-4330063261388316573</guid><pubDate>Sat, 12 May 2007 22:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-12T19:44:27.786-03:00</atom:updated><title>Sugus (1)</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Los sugus todavía no aparecían. Ya eran las tres y veinte y los muy negros no aparecían. Los quería cagar a trompadas. Por sugus y por tardar, pero mós por tardar. Lo único que le faltaba era que un rati apareciera y lo metieran por tres piedritas de mierda. No quería coimear, pero si hacia falta bueno, lo que sea para no quedar guardado. Pero lo que más le jodía era que como había salido apurado se había olvidado la plata, y entonces no tenía guita para zafar. Para colmo el frío era terrible y el viento le hachaba las piernas con cada empujón. Lejos, a una cuadra o dos, se escuchaba una cumbia tropical que hervía desde un patio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este no es un país tropical, en Buenos Aires hay gente que se muere de frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su voz le pareció bastante grave, se lo atribuyó al silencio. Prendió un Lucky y movió un poco las piernas. Esos cigarrillos le parecían una mierda. El Zurdo había llevado a la pensión unas cajas que le afanó a unos piratas del asfalto y él le había sacado una parte a escondidas, por todo lo que le debía. "Una vez que mordisquea algo y trae esta poronga". Golpeaba la punta del mocasín contra la baldosa floja. Estaba trajeado, con una polera de lana gruesa, un saco gris Pierre Carden y pantalones de vestir. Ahí sobre todo lo atacaba el frio, en las piernas. Pasaba como agua entre la telita del pantalon estirado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puteaba a los sugus, había pasado media hora, ya se merecían un sobreprecio mayor al habitual los muy putos. "Seguro están con la cajita. Los forros le dan a la cajita y no llegan más, se entretienen con un par de bolas vendeajo y pelotudean por el camino". Las bolitas era lo que más asco le daba de los sugus. El del quiste grasiento en la nariz le había dicho una vez: "Nuai mina como la bolita, ridonda por todo lado, la da vuelta pa donde queré. Y mientra má vieja má mejor, má ridonda se pone".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó el Lucky y tiró la colilla en un macetero. Esa esquina era la que usaba para los sugus. De Meeks, dos cuadras para adentro. Era un barrio de casas de familia, pero en esa esquina había un terreno baldío con una casucha que se caía a pedazos. Por lo general esperaba adentro, había salido para ver si los veia de lejos. "Eso que dije antes es de Pappo" se distrajo "dónde carajo lo habrá dicho el Carpo?" Pateó el suelo ahora con el talón, miró el cielo despejado y prendió otro cigarrillo, le costó por lo que venteaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que les había dicho por primera vez sugus había sido Ruta. Al principio no lo entendía. Ruta le dijo "porque son como los muniequitos esos de la propaganda de los caramelos. Son negritos, chiquitos, pero por adentro son dulces, no le hacen nada a nadie". Ruta es medio pendejo y por eso por lo general ponía esos apodos bastante pelotudos. Él en su puta vida había visto a los muñequitos esos (sí conocía los caramelos), pero le gustaba como sonaba el apodo, así que los llamaba igual. Además, sugus sonaba a algo como sorete, como mierda; lo que encajaba justo. "La u es una vocal de mierda". De lejos los vio, en barrita, caminando por el medio de la calle y pasándose un tetrabrick.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos boludos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El humo que salió cuando abrió la boca estaba sumamente concentrado. Se quedó mirando a los sugus hasta que la colilla del cigarro le quemó los dedos. Lo tiró y se sacó las pelotitas de papel metalizado del slip.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eh Fito! como andá?&lt;br /&gt;Cagado de frio, pelotudo. Donde andaban?&lt;br /&gt;Tabamo n la plasa ejcabiando&lt;br /&gt;Tubimo que dejá la chica paque no jodan&lt;br /&gt;Forros, un dia me va a agarrar la cana y me van a taquear por culpa de unos negros como ustedes&lt;br /&gt;Eh no te calenté Fito                Trajite?&lt;br /&gt;Sí, traje. Tengo esta grandota de treinta o la mas chiquita de veinticinco&lt;br /&gt;Bamo por la de trenta que oi somo mucho lopibe&lt;br /&gt;O quei está bien sequita, eh, sin semilla&lt;br /&gt;Uena Fito&lt;br /&gt;Ahora rajen de acá, boludos&lt;br /&gt;Grande Fito&lt;br /&gt;gritó el del quiste grasiento en la nariz, mientras se iba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22571533-4330063261388316573?l=chicoverde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://chicoverde.blogspot.com/2007/05/sugus-1.html</link><author>noreply@blogger.com (chicoverde)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item></channel></rss>