jueves, diciembre 27, 2012

Las pibas del Wonderboy



¿Te acordás de las pibas del Wonderboy?
Todavía puedo verlas sentadas
en los banquitos de fierro
con sus shorts de jean
o cortísimas faldas negras
de flequillo y colita
levantando los hombros con cada salto.
Pensar que nos criamos viendolas
en sus dieciseis
tanto mayores
ya mujeres para nuestros ojos infantes
por un momento fuera del Sunset Riders
encontrandonos por primera vez
el fantasma que todavía perseguimos.

Qué lindas las pibas del Wonderboy
sus walkmans amarillos
alrededor del cuello cansado
de sostener la mandíbula
que masca un chicle eterno
que pasea un chupetín
que pita un cigarrillo esperando la próxima partida.
¿Te acordás de cómo se fumaba
en los fichines en los 90?
Si hasta las máquinas tenían ceniceros incrustrados
detrás de las palancas Atari de bocha roja.
Había cada antro en la estación de Lomas...
Mi mamá me llevaba a esos recintos brillantes
humeantes
repletos de metaleros adictos al Mortal Kombat
seguramente justos amantes
de las pibas del Wonderboy
que cada tanto les irían a manguear un Derby
y alguna ficha.

Nati era una piba del Wonderboy
pero anacrónica
tan producto del 2006 como yo
y al mismo tiempo tan tímida y espléndida
como sus antecesoras de 1995.
Me encantaba de Natalia su ternura
esa sencillez para todas las cosas
y la forma aguerrida en que sostenía los controles
cómo sus párpados se cerraban tensos
sobre el tubo de la máquina.

Las pibas del Wonderboy eran implacables
un canto a la dedicación
siguiendo el hipnótico ritmo de sus golpeteos
la botonera aullaba de placer
por la precisión de sus pulsaciones
y todos se pasmaban por la exactitud
con que mandaban a ese pibe rubio,
con el dominio sobre esa isla de cobras y murciélagos,
y suspiraban pensando en cómo invitarle una Coca.

Si acaso una roca incalculable
atropellaba sus patinetas
¡qué puteadas súbitas
de esos labios otrora pudorosos!
¡Qué bramidos barbáricos
al decapitar a aquel gigante reincidente!
Esa pasión jamás podría encontrarse
en las calculadoras amantes del Tetris
o del Puzzle Bubble.

La adrenalina de una piba del Wonderboy
no se iguala con nada.
El encanto, la fascinación
que me producían esas jóvenes determinadas
rítmicas hasta para los secretos,
capaces pararse en un abismo,
golpear y encontrar una vida extra
¡qué barbaridad!
¡quién pudiera frenarse, largar un martillazo y tener otra vida!

¿A dónde se fueron las pibas del Wonderboy?
¿Hoy son telemarketers?
¿Kioskeras?
¿Se niegan a jugar a la Wii?
¿Han procreado hijas de flequillo
medio isleñas
medio metaleras
que calzan plataformas?
¿Veranean en Mar del Plata
y suspiran al pasar por las incolumnes máquinas
que desde principios de los 90s
iluminan la Feliz?

Qué terrible las pibas del Wonderboy
¿dónde fueron
qué ha pasado
qué hicimos
con las mujeres que sabían jugar así?

3 comentarios:

A girl called María dijo...

Y sí, yo creo que todas las pibas del Wonderboy ahora suspiran en los -cada vez menos- fichines anacrónicos de la costa.
O en esos dos de flores, de Nazca y Rivadavia, que enfrentados sobrevivieron.

Valeria M Gomez dijo...

El otro día pasé por Nazca y Rivadavia, y vi que estaban cerrados, me puse muy triste por ello y decidí buscar si se sabía algo de eso (capaz no soy la única preocupada jaja) y me encontré con esto. Hermoso, me trajiste muchísima nostalgia, recuerdos y por cierto, aires de adolescencia. Gracias.

MartinS dijo...

Me encanto toda la nostalgia de mis 13-14 años espiando esas pibas en los fichines se Cabildo y Juramento.
Una sola objeción esas pibas para mi fumaban mentolados (Salem por citar una marca) y no Derby
Abrazo