todos los días me levanto con dolor de cabeza
no importa cuántas horas haya dormido
si usé la almohada inteligente
o la viscolástica
todos los días me levanto con dolor de cabeza
a veces no es grave
es algo incómodo pero familiar
tolerable aunque innecesario
como ese compañero de la secundaria que te saludaba con una piña en el hombro
otras veces es un dolor radial y completo
una pulsación conjunta de todos los músculos de la cabeza
hacia adentro
como una morsa que te apreta
escucho la sangre pasando lentamente por las venas
hirviendo
las peores son las mañanas
cuando el cerebro no entra en el cráneo
es una sensación
ninguna tomografía ni resonancia magnética
indica que efectivamente mi cerebro no entre en mi cráneo
es una sensación
una licencia poética
o no tanto
porque a diferencia de los otros tipos de dolores
en este dolor hay una certeza engañosa
y peligrosa
de que podría agujerearme el cráneo
y sentir alivio
como si fuera golpear la tele
no lo podés explicar pero tenés la convicción de que va a funcionar
lo has visto funcionar
aun cuando la razón indique que hay más chances
de que todo empeore
me compré unos electrodos
para darme electricidad en la cara
y así aflojar
no funcionó
ya probé gotas de cannabis
y unos ejercicios para antes de dormir
pero tampoco
el problema es que bruxo
son los dientes apretados
por la bronca que me da
que los imbéciles dicten lo que se piensa
que los cobardes se salgan con la suya
que los infames prosperen
del acúfeno no voy a hablar
porque es tema más apropiado para una novela
volvamos a lo del agujero en la cabeza
trepanación
es la práctica médica que consiste en hacer perforaciones en el cráneo
hay registros del neolítico
se cree
por evidencia arqueológica
y pinturas rupestres
que los hombres y mujeres de las cavernas
realizaban estas operaciones para curar las migrañas
y los desórdenes mentales
hay calaveras hermosas
con agujeros redondos perfectos
en el medio de la frente
como un tercer ojo
que mira para adentro
más adelante se usaron unos taladros espectaculares
en un grabado del siglo XVIII
se ve a un francés con peluca
manipulándolo con una sonrisa
y los meñiques alzados de manera elegante
mientras un tipo acostado
con los ojos abiertos
y la mente en blanco
se deja penetrar por la herramienta
la cara boba
vacía
esa ilustración me transmite paz
soluciones simples
para problemas complejos
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