jueves, marzo 01, 2007

Movimientos domésticos

"en esta casa no podés hacer nada
que ya estás acariciando un perro sin darte cuenta"
dije yo
dijo mi hermano
reconocimos todos
hace tiempo


mis días están repletos de desmayos programados
de siete a once
de quince a diecinueve
de veintidos a la una y media

eso sí

la noche la vivo toda

apresado por apuntes
libros
diarios en internet
ventanas de emeseene
la mula que carga música
pilas de blogs
a veces mate a veces café

la ventana abierta por el calor
la presencia fantasmal de mi hermano que va y viene de la pieza al escritorio

"¿por qué pusiste ese nick?"
"esto se está transformando en la meca de las polillas"
"la Meca se escribe con Mayúscula"
"dios también: no me simpatiza dios, no me simpatizan las mayúsculas"
"las localidades son nombres propios"
"¿y entonces el especificador?"
"¿el qué?"




y la explicacion gramatical empieza a importar menos
mucho menos que el golpeteo contra el techo
de esos bichos hechos de polvo
que vienen a religarse con su dios tubo-fluorescente
que golpean el techo
mi cabeza
mi monitor lcd 17"
en su peregrinaje salvador




las que no llegan viven ese purgatorio mosquitero
con la desesperacion de los condenados
no se cansan de aletear
de buscar una rasgadura en el velo

por la ventana me llega un poco de aire pagano






a la mañana siguiente hay veinte o treinta fieles tirados en el suelo
y yo soy un párroco barrendero
estoy muy barbudo y despeinado
mamá me saluda antes de irse a trabajar
y me pregunta si me quedé estudiando
"por supuesto -sonrío-
en dos semanas" antes de que pregunte.



movimientos domésticos varios


la hora de la pava
la puerta del baño
el susurro de chancletas y noticias

mi viejo les abre la puertas del fondo
y les habla a los canes
"si no andaríamos de los pelos"

desmayo número uno








01-03-07


siguiente

viernes, febrero 23, 2007

Enemigo

(con guagua)

Ese es mi enemigo y es un buen tipo
lleva los hijos al colegio
vecino típico.
Saca siempre la basura temprano
cuando nos encontramos nos saludamos.

Apretón oculta
tranquila rabia
matar apasiona
mantiene la calma.

Sin eufemismos

Tu hijo es capitán
mi mujer tiene mejor culo
vamos a la par
te arrancaría los brazos
con la máquina de cortar el pasto.

Adentro de esta parker
hay un cuchillo.
Te ascendieron
te felicito
será en mi jardín
tu nuevo despacho.

Exactos los dos
salimos a las 5
nacimos el 20
leemos el suplemento Viajes.

Nos falta pelo en el mismo lugar
apagamos el velador de florcitas
y nos imaginamos desangrar.


Compramos en Easy
palas de punta,
buscamos terrenos
para plantas hueso.

Sé que lo dos
tenemos kilos de cal
y pinzas para extirpar
la prueba dental.
Bolsas gigantes
de plástico fúnebre,
guantes sin huellas,
un galpón de chiches.

Disyuntivas:
ofrecer un té veneno
o certero hachazo,
conseguir ampollas de potasio
o asfixiarlo.

Llevamos agenda
para chequear coartadas
teléfonos de alquiler de autos
lapiceras negras
(no se puede acabar con nadie
sin anotar).

¿Habrá tiempo para torturas?
¿La gota?
¿El submarino?
¿La lengua de cabra?
Quisiera matarlo de sed
nadando en agua...




Nunca pensamos razones
para tener que odiarnos.
Siempre nos ocupamos
en conspirar contra el otro.
Somos tan parecidos
con mi enemigo.
Tal vez no lo mate.
Perder a mi amigo
sería aburrido,
domingos sin nada que hacer.
Tal vez sí lo mate
y despues de la nada
serruchar una silla y
anudar una última corbata
pensando en él.






psicópata A: chicoverde.blogspot.com
psicópata 1: soymacanuda.blogspot.com
¡una dupla que da que hablar!

23-02-07 (madrugada, como debe ser)

miércoles, febrero 14, 2007

Espacio compartido

Dijo:

"te amo con toda mi alma"

y ella beso las millones de bocas
que él había conjurado.

17-01-07


siguiente

jueves, enero 18, 2007

Gini limón

a g


Che
te estaba contando
que tengo problemitas
sueño seguido con trenes
o viajo en subtes
cierro los ojos
y veo tetas

no soporto tener las uñas largas
me persigue la pasión del alicate
cortar y cortar
hasta llegar al pie

fantaseo detalles remotos
¿ya te dije que amaría
que esperases un hijo
al mismo tiempo que mi mujer?

lo que más me pesa
es hacerle preguntas exrañas
a los extraños:

¿te acordás de esa gaseosa barata
por los noventas
que no era Harlem
ni Summer
ni RC?



los minutos están repletos de segundos
es mejor jugar callado

tené cuidado,
si pegás dos gestos lindos
aflora mi freak
y te trato de levantar con falsas chapas

del principio al final es colección de fato
apropiar más fato
más tetas en el subte.

12-01-07

domingo, enero 07, 2007

Muertos y vivos

El que está acostado
la vista enterrada en el cielo
el calor atrapa la escena
y habla:

estoy asqueado del gusto del tabaco
vos no fumás
por eso
te re quemaste el envase
mucho sol solo
¿usaste treinta?
quince
es poco
sí, es poco
me molesta estar al pedo
es una conducta occipital
¿decúbito supino?
acostada es como muerta
¿vos sabés cómo es la muerte?
yo no existo, tontito
vivir es bastante mierda
pero es lo mejor que tenemos
¿volviste a ser?
sólo para vos






el horizonte es de los muertos
y el vértigo de los vivos


07-01-07

siguiente

viernes, diciembre 22, 2006

Nombres

Llego a la casa muerta

duermo las horas vacías

salgo al cielo entumecido

camino las veredas terremotas

paro colectivos sonámbulos

corta mis ojos el viento

afónico hablo el silencio

venticinco centavos y cáncer


mi nombre es desolación
porque somos nadie.


21-12-06

siguiente


otro nombre

sábado, diciembre 09, 2006

La imposibilidad del fin

Tuve una revelación espeluznante,
asombrosa,
inquietante.

Resulta difícil de explicar.

Se me ocurrió algo raro,
un poco escabroso
y para colmo
no estoy seguro.


El jueves pretendía ser aburrido,
como casi todos los días de mis vacaciones

Un conocido me llamó para pedirme un favor,
en recompensa me invitó a tomar una cerveza.

Pasó a buscarme en su auto
y me llevó hasta una cancha de fútbol 5,
"Soccer"
pegada a la vía.

Tomamos cerveza,
charlamos fluidamente,
excepto por la interrupción de algún que otro tren
que contrariaba nuestras voces.





Se apagaba el sol ahumante:
"te tiro hasta tu casa".

Yo contento
por compartir simpatías.



Cruzando un paso bajo nivel
el auto patinó,
mordió un cordón,
se tragó un bulevar,
volcó,
giró en el aire
y cayó sobre la mano contraria.

Así nomás.











Y ninguno llevaba cinturón
y sólo unos cortes
y el auto quedó destrozado.

atribuyen mi suerte a la gracia divina
dicen que agoté mi cuota vital de fortuna
se quedan callados y asombrados.


Ahí adentro
lo que estuviese pasando no era nada real.
La negación,
la negación,
desde que golpeamos el cordón
hasta que abrí la puerta del coche,
lo único.

"como cuando te morís en un sueño"
quise explicar







Shock
y mi mente se mantenía ocupada.

Recién a los diez días..





una pista
me sugirió una idea
que me sacudió con un frío radiador:

en ese accidente me morí.






Consideren mi especulación:
no había chance de salvación
mi pobre psiquis
aterrada como estaba
usa su último aliento
para proyectarme una narrativa estúpida
y esto sucede ahora.






No ser.
Tan inasequible, tan incognoscible
tan in
que el 'no' se sobrepone
y la cabeza opta por la improbabilidad









o a lo mejor no


o a lo mejor me salvó Dios
porque la abuela va a misa


o Volkswagen piensa en los giles
para que sigan comprando autos


o quizás,
salida simple:
yo
como un beneficiario
(inocente
insospechado)
del enésimo giro
del enorme dado del porvenir.






08-12-06
(poeta sastre)

siguiente

viernes, noviembre 17, 2006

Reencuentro

Curva, contra curva. Contra curva, curva, el mismo pastito amarillento y los mismos árboles pelados. Entiendo que sea de noche pero no puedo creer que esta mujer maneje tan lento. Aunque me lo merezco por ser tan boludo de no revisar la nafta.

-¿Faltará mucho?
-Caminando fue imposible tratar de ubicarse entre la oscuridad y el paisaje monótono, así que no le sabría decir. Lo único que me acuerdo es del puente que ya le dije, por el que pasa el tren. Justo donde nos quedamos.
-Qué descuido el de ustedes. Esta zona es muy peligrosa, no es como para quedarse parado. En estos tiempos no hay que dejar nada librado al azar, hay que asegurarse de todo. Lo mismo le dije yo a Gregorio esa noche...

Este Manuel es un hijo de puta, me mandó a mi sólo a buscar ayuda y ahora me tengo que bancar las historias de la vieja. Es un hijo de puta y encima loco. No sé si fue una excusa o uno de sus arranque obsesivos, pero no me imaginé que por dejarlo con el barro hasta los codos iba a tener que soportar semejante bodrio. Con el barro hasta los codos... Tropezarse para que consiga nafta yo solo. Qué forro. La verdad es que lo creo capaz de hacer las dos cosas: de creerse que lo que lo hizo tropezar al costado de una ruta oscura vale la pena ser desenterrado y de inventar una excusa tan pedorra como esa para que vaya yo solo a la estación de servicio.

Con el barro hasta los codos pero voy a saber con qué me caí, carajo. No se ve nada, pero yo me voy a dar cuenta igual. Una piedra no puede ser, nunca me tropezaría con una piedra, ni en esta oscuridad muda.
Si fuera muda esta mujer, que sigue con el rollo del pobre finado, un pobre tipo que seguramente un día se pudrió, fue a buscar puchos y nunca más volvió. Pero claro, está mucho mejor visto ser la viudita de un desaparecido que la vieja insoportable a la que se le escapó el marido.
-¿Y ustedes a dónde iban?
-A la casa de un amigo, señora. Se acaba de mudar acá, otro que de la ciudad se vuelve para el campo.
-Ay, es que el aire fresco es tan bueno...
Agradezco tener mi piloto automático tan bien trabajado (producto de años de escuchar a la vieja, que en paz descanse) y así con soltar un par de asentimientos y levantadas de ceja ya está.
Está blandito esto, ¿que podrá ser? También me da la impresión de que es demasiado grande. Mientras tanto me sigo ensuciando las uñas; pensar que estos dedos ahora barrosos son los mismos que van a escribir las líneas del próximo premio Nóbel. El sudor, la tierra, el pasto, el calor, la sed, es una experiencia genial. La excitación es tan grande, es intenso; y esto que está acá enterrado es un zapato de porquería, cómo aprieta! Y encima el calor es insoportable, si es así de noche no me quiero imaginar de día. Este Daniel no sé de donde sacó la idea de venirse a vivir acá.
-¿Acá siempre hubo problemas de seguridad, sabe? Pero nunca como ahora... Aunque es lógico que pase por como está el país. Igual yo creo que va a cambiar, vio. Hacía mucho que la gente no tenía tantas esperanzas puestas en un gobierno, así que es normal que uno se contagie...
-Si, se respiran aires de cambio... Deben faltar más o menos dos kilómetros, no creo que haya caminado tanto por desenterrar queda! Hoy no hay luna ni estrellas que me iluminen un poco la labor excavadora que me propuse... ¡Y para colmo soy tan inútil para reconocer cosas al tacto! Aunque de verdad crea que esto es un mocasín, no puedo confiar plenamente en tal vaga sensación. ¡Tacto, el más inocente de los sentidos! Y yo utilizando a tus más fieles lacayos para cavar túneles desordenados en la tierra húmeda está la noche!
-Lo que mata es la humedad.
-Eso dicen, señora.
El refranario argentino es un terreno escabroso en el cual no quiero entrar, y menos con esta vieja. Y sigo convencido de que el camino de ida fue más corto. Cruel noche la que elegimos para visitarlo a Danielito, todo confabula contra nuestra llegada. Como si alguna inteligencia superior me quisiese volver loco. Loco y embarrado, como un chancho salvaje. Historias de finca como la del Gatusso, el Chupacabras y la Luz Mala que seguro inventaron algunos latifundistas en su club progresista para remediar el gravísimo atentado a la moral que ofendía los sagrados valores de la cristiandad. Consideraban pecaminoso que sus estancieros se anduvieran revolcando con las chinas por ahí y si se necesita de la superchería para mantener al vulgo a rajatabla, entonces marche un Chupacabras para el arcón de los cuentos de terror de la pulpería. Linda noche para un cuento de terror. Aunque no veo al viejo Edgardo escribiendo acerca de una cruel cuarentona que lleva a un joven perdido por un paseo infinito; aunque a lo mejor el viaje termina en las mismas fauces del infierno, o tiene un ominoso final en el cual la vieja desequilibrada se arroja a un precipicio con auto, pasajero y todo; y ahí sí que sería un cuento de Poe, cambiando auto por cochero y la vieja menopáusica por la viuda de Montperriere. Curva, contra curva, contra curva, curva y así hasta el final voy a seguir con esto, aunque delire con buitres y la reputamadrequelospario! Pero qué zapato! Esta es la punta de la bombilla de un mate gigante, lo voy a desenterrar todo y después voy a lucrar explotando el yacimiento de mate mas grande del mundo. La plata que puedo hacer vendiendo souvenirs a yanquis, alemanes, japoneses o coreanos, que para el caso es lo mismo. Y el mismo calor, parece que estuviera sudando sangre, pero sin las lágrimas de Churchill, ni la más puta idea de lo que estoy haciendo, pero lo sigo haciendo de loco, embarrado y cerdo salvaje que soy un tonto, tendría que haber caminado más hasta el pueblo, seguro muy lejos no quedaba (sí sí), y comprar un bidón de super en la Shell esa que me dijo Daniel. Pero por vago estoy metido en el Gordini de la muerte. ¿Y faltará mucho, caballero? Sí, no señora, no, pero porqué no se fija si ve algo a lo lejos porque por ahí el punte, por ahí un tren ya se ve que esto es muy grande, pero... pero esto es... es... es ahí! Ahí está el auto! Llegamos señora. ¿Su amigo? Mi amigo esta ahí, loco como siempre, metido en sus cosas ni se debe haber dado cuenta que llegamos, si usted lo conociera, señora, ¿está mas fresco o me parece a mí? ¿Tiene una linterna, señora? Si, en la guantera. No golpees tanto la puerta, querido... Todo manchado qué estás haciendo y eso qué es



-¿Señora, está bien? Se me desmayó la vieja, boludo. ¿Qué es eso? Estás pálido ¿Qué tenés ahí?
-Esto es....boludo, desenterré un.... me tropecé con...




-No me lo digas, creo que ya sé: Gregorio.




02-12-04 / 16-11-06

jueves, noviembre 09, 2006

Aquel departamento


Seguramente olvidé algún lienzo o pomo de pintura.
Quizás el tren continue sacudiendo el suelo religiosamente cada veinte minutos.
Puede que el mismo rayo de sol crepuscular insista en entrar por esa ventana sin cortinas.
También es factible que los vecinos de arriba sigan escuchando aquel disco de pasta de Serrat.
Y hasta estimo muy probable que quien viva ahí por estos días no haya tirado ni una de las sábanas que dejé tapando los muebles (esas sábanas, las mismas con las que te cubriste tan poco).
¿Pero qué importan todos esos detalles esquemáticos, qué sentido tiene tal decorado urbano, que interés puede despertar esa confluencia de imágenes mundanas ahora que no está tu torso serpenteando por el piso frío?
Con frecuencia me detengo a pensar en el viejo departamento de la calle Pedernera. No hay baldosa ni rincón de mi recuerdo que no esté tapado por tu pelo oscuro, tu vientre almidonado, acaso un borde de tu seno manchado por mi pincel.
¡Acá! ¡Allá! Dormida, levantada, retorcida, estirada, por todas partes emplazada. De un solo segundo de memoria extraigo veinte, treinta versiones distintas de tu cuerpo yacente. Después del extasis solamente podía tenerte ahí tirada. Mujer necia, caprichosa, ni hablarte de llevarte a la cama; hasta medio dormida te negabas. Te lo agradezco, no vi jamás mujeres más hermosas como las que fuistes entregada al sueño o al bostezo entre las telas y pinceles de mi estudio.
Sin dudas ese departamento puede permanecer idéntico, pero para mí se devaluó terriblemente.

25-10-06
(imagen: Lau D)

lunes, octubre 30, 2006

La nena y ella



Ahora estoy acá, deshecha y me da por pensar en ella.
La veo con la luz amarilla pegajosa que siempre tuvo la pieza.
La silla de ella, una para mí, la tercera para Brián.

(-Trajiste al osito Braian? -preguntaba mamá.
-Se llama Brián, mami, no Braian -aclaraba enojada.)

La siento aburrida ahí sentada. Pobre, tiene tan poco que hacer hoy y para colmo lleva puesto el vestidito detallado, como si fuese sábado y esperara que la lleven a pasear.
Me mira con esos ojos negros, brillantes. ¿Qué quiere que haga?

(No voy a dejarte que me hagas trenzas, bastante que te pienso.)

Estaba con Brián, le sacaba las pelusas. Le acomodaba la silla delante, lo reclinaba, y desde atrás le sacaba una a una las bolitas de pelo con las uñas mal pintadas.
Tanta atención feliz, nena, tanta dedicación, tanta abnegación siempre. Si se podría decir que todas las muñecas del barrio te querían de estilista. Siempre accedía a prestarle sus hebillitas a las amigas y a compartir las galletitas que hacía con mamá.
¿Tan alegre eras dando, corazón?






(y si Brián supiera que fue el primero de tantos)


25-10-06
(Imagen: Lau D)