martes, noviembre 30, 2010

Anti retórica

Dolor es también
saber que
por más vueltas que le demos
y más allá de los momentos
poéticos
la única verdad
es que te fuiste con otro
y punto.

domingo, noviembre 28, 2010

Desvelada

Me conmueve un poco
que mi tarotista
de la nada
me mande un mensaje
diciéndome
que no me ponga mal
que en realidad me viene una época
mucho mejor de lo que estoy esperando.
Le cuento las novedades
y me dice que se impuso
mi sabiduría interior
promete de nuevo el tiempo bueno
pero esta vez agrega
si puedo pasar los primeros obstáculos.
Trato de cerrar los ojos
y pensar en ese porvenir
pero solamente escucho
las palabras más crueles que me dijiste nunca
y ese gesto resignado
con los dedos contra la cabeza
una y otra vez
ahora también.
Mi tarotista me felicita
me respeta
por mi sabiduría
mis amigos admiran
mi determinación
como si yo hubiera elegido algo de esto.
No puedo cerrar los ojos
no quiero soñar por temor a encontrarte
no quiero despertar mañana extrañándote
mezclando besos de pesadillas y de vigilias
quiero descansar un rato de todo esto.
Un momento,
todos son buenos conmigo
me alientan
me soportan
me quieren bien
todos son buenos conmigo
pero yo estoy herido
muy adentro
como para saborear algo de futuro.

sábado, noviembre 27, 2010

Noticia para una amiga

Amiga,
todo terminó como sin querer sabíamos
que iba a terminar.
Hoy me desperté
necesitando decir "basta"
y a la tarde,
fui a su casa.
Le toque timbre,
caminamos y hablamos
de nimiedades,
para qué meterse
enseguida
con cosas importantes.
Al confirmar
que seguía en el mismo lugar,
le dije que necesitaba
tomar un camino ahora.
Pero ella
ella ya no me desea.
El amor vive,
pero ya no me desea.
Y sin eso,
¿para qué seguir?
¿Cómo no afrontar
la verdad
después de saber
eso?
Lloramos mucho,
claro que lloramos,
si es inaguantable
el final de cualquier cosa
¿cómo explicar el fin
de algo tan bello?
¿Cómo aceptar
esa inconciabilidad
donde todo brillaba?
Sabemos que esto es lo mejor
que sólo así vamos a saber la verdad.
La verdad, tan puta
llevándose todo lo que queremos
por delante
como si a alguien le importara
lo que tiene que decir.
No sé cómo serán
las rupturas de los demás,
pero las dos veces que terminamos
nos volvimos caminando juntos,
de la mano,
llorando.
En ese camino de muertos
vivos
nos dijimos todo
sin vergüenza.
Tanto nos hablamos
tan de cerca
que apenas nos quedaron labios
para un último beso nostálgico
que nos separó en la puerta de su casa.
De repente puedo respirar,
pero el aire es tóxico
está lleno de partículas
que me envenenan
está lleno de pasado
y de futuros muertos.
¿Qué vamos a hacer
con todas esas mascotas
con todo ese porvenir
con todo ese mundo mágico
que armamos
para ser felices?
En lo único en que pienso
es en cuánto la quiero
en cómo me llenaba la vida
de cosas que yo no sé
en esa magia inhallable
en la ternura imposible
en el comprendernos distintos
e indispensables.
Pienso en todo lo que pierdo
y que no hay aduana
que pudiera pasarlo.
Lloré en el auto solo,
lloré con Camilo,
lloré con mi mamá,
en un rato lloraré con Iván
y todavía me queda mucha gente
con quien llorar.
Vos estás entre esos,
amiga,
esos que van a soportar
mis hallazgos
en la arena
la paleontología de mi memoria
la melancolía de la dicha
los naufragios de la plenitud.
Hace un rato terminé de guardar las cosas
que me recuerdan a ella.
Todo entró apenas
en dos bolsas:
una con las cosas que le voy a devolver
y otra con las que me pertenecen
pero que no puedo mirar por ahora.
Más de tres años
en dos bolsas infames
mirándome
desde la otra habitación.
Impunes
completamente
del daño que me hacen,
desentendidas
por siempre
del dolor que contienen.
En síntesis
sé que hice todo bien
pero igual estoy muy triste.
No hay ninguna forma
de abandonar la belleza
sin que nos duela,
por mucho tiempo me creí ajeno
a ese mandato de nuestra raza,
pero acá estoy
pegándome contra el muro
de ladrillos ideales,
enyesados con todo el amor
que alguna vez puedo dar.
Conozco muchas palabras
pero ninguna que me ayude,
confío en que el futuro
me encontrará mejor
pero el presente
está tan pregnado de ella
tiene su perfume
y su tacto
tan intacto
en mi memoria
que aunque pasen siglos
en la tierra
allá en mi cabeza
todo será su contacto.
Si yo pudiera escribir un verso
que explique la derrota
de ese último beso
ese permiso
para soñar
y recordar.
Ese beso hecho
para la poesía,
como carne de esperanzas
como ceniza de olvido.
En este relato
me gustaría tanto
poder comunicarte
la desolación y la pérdida
pero todo queda tan corto
tan anecdótico;
momentos infinitos
condensados en una luz
de lucidez
en un alud de sensaciones
perdidas para siempre
sin reivindicación
sin repitencia,
tan irrecuperables
aún con los juegos de las palabras.
Lo único que me queda es decirte:
nos vemos pronto
para que llore también
sobre tu hombro.

martes, noviembre 23, 2010

Partes

Mis manos
están encantadas
con la redondez de tus pómulos
en cada caricia quieren hacer de ese estímulo
el tacto todo entero.
Mi cara
no quiere nada más
que apoyarse contra la tuya
y desaparecer
fundirse en tus facciones
como si fueras un espejo de agua.
Mi cuello
solamente puede reposar sobre tus hombros
descansar en la suavidad de tu costado
morir en un abrazo.
Mis brazos
no se resignan a dejar ir tu talle
insisten en la fuerza de tu espalda
como si al soltarla
me abismase.
Mis ojos
empáticos
están tan contentos de que tus ojos
mirasen toda la tarde
sin dolor.

Estos días

Estos días escribí el poema más bello
que nunca jamás voy a dar
una amiga lo imprimió
me lo mostró vivo
y percibí como una parte de mí
se fue volando.
Estos días anduve pensando
en cierta dificultad
para pensar en otra cosa
que no sea yo
he masticado
mi impermeabilidad batracia.
Estos días recibí mucho cariño
de quienes esperaba
y de quienes no
son como abanicos
en el desierto
salvadores
pero tan inútiles al fin.
Estos días son como esa pesadilla
que siempre tenía
en la que volvía al colegio
y vos no me reconocías
por quien soy
si no por quien no era
y a pesar de que te argumentara
seguía sin ser parte de tu vida
y sin saber si igual lo sería.
Estos días tienen algo de tragedia
de llegar dos minutos tarde
cuando desciendo dentro mío encuentro
las soluciones espontaneas
para remodelar el afuera
es como si hubiera cambiado en un mes
toda mi piel;
siendo igual
igualmente he cambiado.
Estos días el aire modificó su composición
demasiadas veces
mis narices sin norte
respiran lo que pueden
una partícula de oxígeno
alcanza para un par de días.
Estos días y no otros
he decidido callar
y meterlos apretados
en este poema
de emociones encontradas
más de veinte lunas
-incluida esa gigante
que salió el domingo-
apiñadas en mi pecho
y sus soles cocinando mi vientre
mi cabeza entre lunes
y domingos
en otras cosas
pero siempre en las mismas:
un puñado de imágenes de tu cuerpo
y las imposibles memorias de tu espíritu.

Contextos

Si pudiera recortar ese beso
lo pegaría en algún lugar
de los últimos tres años y medio
para hacerlo perfecto.

Pero podemos recordar sus trazos
ensayar sus movimientos
para volver a dibujarlo
en el futuro correcto.

domingo, noviembre 14, 2010

Más sueños

me desperté temprano
pero elegí dormirme varias veces más
en cada sueño
me decías algo distinto
todo era tan bonito
si es feo soñar con aprobar un final
para despertarse y tener que rendirlo todavía
que puedo decir de estas salidas oníricas
de esas horas en que mi mente se compadece
y me tira una soga
pobre ella
qué puede hacer
si no la ayuda lo de afuera
los días languidecen
y yo soy todo fuego
si antes me asustaba la noche
ahora no puedo esperar a soñar
en esos mundos
todavía compartís esa mirada
que tanto anhelo
esos ojos que me desnudan
que me succionan
me marean
esa sonrisa que me salva
de ahogarme en tus pupilas
ese abrazo que es una celebración
de hacer milagros
siendo humanos

Plastilina

Una vez escribí que el diálogo
era mi herramienta desaceitada,
hoy siento mis muñecas
como de plastilina.
Con toda la fuerza
sin apoyo
no se mueve nada,
dijo un sabio
y yo hoy le creo.

Cosas que se piensan ciertos domingos

Desde chico tengo un lugar
en el que me gusta sentarme
para estar triste.
Sobre todo cuando da el sol
y no sé donde estar
me siento ahí a pensar.
Tengo una foto tuya vestida de amarillo
muy cerca de ahí.
Tengo una foto con mis hermanos y primos
conmigo apoyado ahí.
Hoy hace frío
entonces me acuesto en la cama
y me pongo el teléfono encima
a ver si me llamás
para decirme que pasó todo;
suena el de casa
y aunque nunca me llamás allá
salgo corriendo.
Van más de un millón de segundos
sin poder respirar bien
quedan tantos
y tan poco aire.
Quedan soledades tan insípidas
son tan imposibles las horas.
Y estoy tan aburrido de mí
que casi no te culpo.

miércoles, noviembre 10, 2010

Un sueño de recién

Soñé que te quedabas en casa
traíamos un colchón
de algún lugar
y tiraba el mío al piso
para acostarnos juntos.
Me costaba armarla
doblaba las sábanas
y no me convencía.
A la mañana me decías
cosas que me dijiste
en la vigilia,
yo lloraba y te pedía
que pienses en el olvido
de los cristianos
y la envidia que les tenía.
Un perdón sincero
no es sacarse de la piel
el aguijón y no rascarse.
Es mirar el dolor a los ojos
y soltarle la mano.
No sé si te convencía
pero asentías;
vos también estabas llorando.
Hablar es mi forma
de soltar la mano,
soñar es mi forma
de querernos mientras tanto.